Lo de ayer no fue una simple jornada de pelota; fue un bombardeo con sello de orgullo quisqueyano. Desde el Progressive Field hasta la bahía de San Francisco, el madero dominicano no pidió permiso y se hizo sentir a base de puro macetazo.
José Ramírez
Si alguien pensaba que José Ramírez iba a bajar el ritmo este 2026, mejor que lo piense dos veces. En un choque de trenes donde los Guardians le pasaron por encima a los Dodgers (4-1), el MVP de Baní sacó a pasear la pelota.
Fue un estacazo de dos carreras, su primero del año, que lo pone a tiro de hit de los libros de historia con 286 jonrones de por vida. El orgullo de Baní sigue demostrando que cuando él batea, Cleveland celebra y República Dominicana se goza el triunfo.
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Oneil Cruz
El campocorto sensación de los Piratas está viendo la pelota del tamaño de una sandía. Anoche despachó un tablazo de tres carreras para hundir a los Rojos (8-3) con la fuerza que solo tiene un dominicano.
Ojo al dato, porque lo de este muchacho asusta: ya suma tres cuadrangulares en apenas dos partidos. Cruz no solo está jugando, está abusando del pitcheo en las Grandes Ligas.
Ramón Laureano
Ramón Laureano se unió al festival de poder con un trabucazo de dos vueltas en la paliza de los Padres 7-1 sobre los Gigantes, demostrando que el talento criollo está en su mejor momento.
Juan Soto
Por su parte, Juan Soto volvió a demostrar por qué es el terror de los lanzadores en MLB. La Fiera conectó un jonrón solitario que, aunque no pudo evitar la caída de los Mets ante San Luis (2-1), dejó claro que su madero sigue encendido y es candidato firme a los premios de la temporada.























