Tres vaguadas han sido las responsables de que las lluvias y las inundaciones repentinas sigan afectando a diversas provincias de la República Dominicana. Este patrón climático, que ha dejado un clima inestable en Semana Santa, se mantendrá durante las próximas semanas según los pronósticos.
El reconocido geólogo Osiris de León analizó la situación actual, explicando por qué este asueto fue atípico, caracterizado por precipitaciones constantes en lugar del tradicional calor seco de la temporada.
El experto advierte que el peligro persiste en zonas vulnerables, señalando que será a partir de mayo 2026 cuando se espera una reducción de los aguaceros en el Cibao y la costa atlántica dominicana, debido a la transición hacia el fenómeno de El Niño, cuya incidencia podría marcar la segunda mitad del año 2026.
De León detalló que, históricamente, el fenómeno El Niño suele provocar sequía en el Caribe, mientras que el fenómeno La Niña intensifica las lluvias en todo el territorio nacional.
Sobre el período neutro, el especialista aclaró que se trata de una etapa de transición sin condiciones definidas, lo que suele reducir la intensidad de las lluvias en el Caribe comparado con la fase de La Niña, cuando las aguas del Pacífico intertropical se enfrían drásticamente.
Por qué cambia el clima de un municipio a otro
El geólogo explicó que las lluvias recientes han sido provocadas por campos nubosos dispersos: Mientras una parte de la vaguada descargaba agua sobre el Atlántico, otra impactaba la cordillera central y una tercera se desplazaba sobre el mar Caribe. Esto explica por qué muchos conductores experimentaron cambios bruscos, pasando de tramos totalmente soleados a tormentas intensas en cuestión de pocos kilómetros.
Alerta ante inundaciones repentinas
Osiris de León hizo un llamado urgente a la precaución, especialmente en las montañas y cuencas de ríos. La saturación de los suelos en la Cordillera Central y la evaporación del bosque incrementan el volumen de agua tras cada aguacero.
Cuando la humedad del bosque se suma al vapor que llega desde el este, las lluvias locales se intensifican, provocando crecidas repentinas que ponen en riesgo a bañistas en ríos como el Nizao y otras zonas montañosas con altas pendientes.
Para esta semana, el Instituto Dominicano de Meteorología Indomet mantiene un estricto monitoreo debido a la alta probabilidad de aguaceros fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento que persistirán durante las próximas 48 horas.
Ante el riesgo de crecidas y deslizamientos, las autoridades mantienen en alerta roja y amarilla al Gran Santo Domingo, La Vega, San José de Ocoa, Espaillat, El Seibo, San Cristóbal, Puerto Plata, Monseñor Nouel, Samaná, Monte Plata, Duarte, Hato Mayor y Santiago.























