Entre lágrimas y un silencio desgarrador, sobrevivientes y familiares conmemoraron el primer aniversario de la tragedia del Jet Set, en un acto que unió a toda la República Dominicana en un solo clamor de memoria y justicia.
En medio del duelo nacional, la presencia de la embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, destacó al brindar su apoyo cercano a las familias, ofreciendo consuelo y solidaridad ante la magnitud de la pérdida que aún conmueve al país.
El lugar se convirtió en un recinto sagrado donde 236 flores blancas rinden tributo a las víctimas, mientras pancartas con fotografías mantienen vivos los rostros de quienes partieron inesperadamente hace un año.
El sentir de los asistentes se hizo presente a través de suéteres conmemorativos, llevando los nombres de sus seres queridos como un símbolo indeleble de amor y recuerdo permanente.
A los alrededores, el encendido de velones iluminó la jornada, convirtiéndose en un ritual de oración y respeto por parte de los ciudadanos que acudieron a honrar la memoria de los fallecidos.
Cada fotografía y mensaje dejado en el lugar transforma el entorno en un espacio de reflexión profunda sobre la tragedia que marcó un antes y un después en la sociedad dominicana.
Las paredes del área fueron cubiertas con carteles que no solo expresan dolor, sino una firme exigencia de justicia que sigue latente en el corazón de los dominicanos.
Frases como Siempre vivirán en nuestros corazones, No los olvidamos y Justicia para nuestras familias, se alzan como un recordatorio de que la herida colectiva aún permanece abierta.
En la zona cero, los altares improvisados con rosarios y objetos personales sirven de refugio para que las familias encuentren el consuelo necesario en esta fecha tan significativa.
Cartel con el mensaje Memoria y sanación en la Zona 0 acompaña flores y velones en honor a las víctimas.
La jornada estuvo marcada por una unión inquebrantable; flores, velones y mensajes de esperanza reflejan el esfuerzo de toda una nación por mantener viva la memoria de las víctimas y la búsqueda de verdad.
A un año de la tragedia del Jet Set, el sitio se erige como un símbolo de lucha y resiliencia, donde los familiares reafirmaron que no descansarán hasta que la justicia sea una realidad para todos.























