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El acceso a servicios de salud de calidad en República Dominicana enfrenta una crisis alarmante tras el reporte de 249 muertes infantiles en lo que va de año. Esta cifra trágica revela que cada día fallecen 8.3 infantes por causas evitables, siendo el 87% de estos casos vinculados directamente a las graves deficiencias del sistema sanitario nacional.
Ante esta situación, la Alianza por el Derecho a la Salud (ADESA) anunció que movilizará a sus 58 organizaciones sociales este martes siete, Día Mundial de la Salud, para exigir al Gobierno una reforma urgente y un cambio de rumbo en las políticas públicas de salud.
La entidad advierte que las autoridades actúan de manera incoherente, ignorando los reclamos ciudadanos. El sistema de salud dominicano sigue enfocado en curar enfermedades en lugar de prevenirlas; los hospitales públicos operan con déficit de personal, escasez de medicamentos e insumos básicos. El protocolo de referencia y contrarreferencia es ineficiente y el presupuesto hospitalario apenas cubre salarios. La crisis se agudiza en el Primer Nivel de Atención, donde faltan equipos para conservar vacunas, herramientas de diagnóstico y una gestión gerencial efectiva.
Un ejemplo claro de esta desatención es que el Estado dominicano destinó este año menos del 2% del Producto Interno Bruto a la salud, una cifra estancada desde el año 2000, ignorando la inflación y el aumento en los costos de tecnología y servicios médicos.
En 2019, el 14% del presupuesto de Salud se destinaba a la Atención Primaria, mientras que este año solo se invertirá un 9%, lo que refleja el desinterés oficial en la prevención. Como consecuencia del abandono de la atención primaria, el sufrimiento de las familias dominicanas continúa agravándose.























