Durante el Sermón de las Siete Palabras, sor Lourdes Martínez Arcángel lanzó una fuerte advertencia sobre el impacto de la música de contenido explícito y las corrientes ideológicas que amenazan los valores cristianos en la República Dominicana. Al reflexionar sobre la séptima palabra de Jesús, llamó a proteger la moralidad que define a nuestra sociedad.
Dijo un no rotundo a las agendas que buscan destruir los principios familiares y la educación tradicional dominicana. Criticó duramente cómo la música explícita está degradando el entorno social, promoviendo una cultura ajena a nuestras raíces y valores, lo que genera una crisis de identidad que afecta gravemente a las nuevas generaciones.
La religiosa del Instituto Hermanas-Hijas de la Altagracia hizo un llamado urgente a la Comisión de Espectáculos Públicos. Exigió que se regulen las composiciones musicales, solicitando una limpieza profunda en las letras antes de su estreno. Pidió leyes más estrictas que penalicen el contenido nocivo para prevenir que niños y jóvenes sigan expuestos a mensajes que corrompen su inocencia.
Asimismo, la sor destacó la necesidad urgente de recuperar la amabilidad como antídoto contra la violencia que vive el país. Aseguró que mejorar el trato al prójimo es la clave para reducir la tensión social y evitar tragedias.
Citando la encíclica Fratelli Tutti del papa Francisco, resaltó que la amabilidad y el buen trato son fundamentales para aliviar el peso de los demás. Afirmó que fomentar palabras de aliento y respeto ayudará a disminuir los índices alarmantes de suicidios y homicidios, transformando la hostilidad en convivencia pacífica.
Además, exhortó a la población a retomar el valor de la amistad sincera y la tolerancia, confiando en Dios para superar la actual crisis social que atraviesa el territorio dominicano.
Como parte central de las actividades de Semana Santa, el Sermón de las Siete Palabras en la Catedral Primada de América se consolida cada Viernes Santo como un espacio de reflexión profunda sobre las problemáticas actuales que enfrenta la familia dominicana ante la cruz de Cristo.























