La acelerada digitalización que vive el mundo, y especialmente la República Dominicana, y el crecimiento del uso de inteligencia artificial han puesto bajo la lupa el impacto ambiental de la industria tech.
Según estimaciones del Banco Mundial, el sector de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) representa alrededor del 1.7% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO₂), impulsado principalmente por el consumo energético de centros de datos, procesamiento en la nube y el funcionamiento continuo de millones de dispositivos conectados.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) ha señalado que entrenar modelos avanzados de inteligencia artificial puede generar emisiones equivalentes a cientos de vuelos internacionales, debido a la energía necesaria para el cómputo intensivo y la refrigeración de grandes infraestructuras tecnológicas.
En paralelo, organismos como el World Economic Forum han advertido que la demanda de almacenamiento digital y procesamiento de datos podría duplicarse en los próximos años, incrementando el consumo energético si no se adoptan medidas de mitigación.
Este escenario ha impulsado a que las grandes y pequeñas empresas tech, incluyendo proveedores de software, plataformas digitales y compañías basadas en la nube, adopten prácticas orientadas a reducir, medir y compensar su impacto ambiental. En la última década, la certificación Carbono Neutro se ha vuelto un sello esencial para demostrar responsabilidad en un sector que, aunque intangible para el usuario final, requiere una infraestructura energética cada vez más robusta.
En este contexto, Alegra, con orgullo, anunció que obtuvo la certificación de carbono neutro otorgada por Icontec, organismo líder en Iberoamérica por la evaluación de conformidad bajo estándares como ISO 14064. La certificación acredita que la organización midió su huella de carbono, aplicó acciones de reducción y compensó las emisiones remanentes siguiendo metodologías internacionalmente validadas.
Como parte del proceso, la compañía compensó también 20 toneladas de CO₂ mediante créditos certificados del proyecto REDD+ Crima Predio Putumayo y Andoque de Aduche, una iniciativa que abarca más de 1.4 millones de hectáreas de la Amazonía colombiana. Según los reportes del propio programa REDD+, esta zona protegida podría evitar la emisión de más de 50 millones de toneladas de CO₂ equivalente en los próximos 40 años, a la vez que fortalece la gobernanza indígena y protege uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta.
Para la República Dominicana, junto a naciones como Colombia, México y Costa Rica, la combinación entre transformación digital y sostenibilidad comienza a ocupar un lugar central en las políticas públicas y en las expectativas de la gente. Instituciones como la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) han resaltado la importancia del concepto de Green IT, que promueve la adopción de tecnologías y operaciones digitales con menor impacto energético, mejores prácticas de uso de infraestructura y mayores compromisos ambientales por parte del sector.
“¡Aquí en República Dominicana y en toda la región estamos viendo cómo la digitalización requiere no solo eficiencia operativa, sino también responsabilidad ambiental. Nuestras Pymes, contadores y emprendedores dominicanos que usan herramientas digitales son cada vez más conscientes del impacto que puede generar la infraestructura tecnológica. Esta certificación nos permite avanzar hacia una operación más responsable y hacia acciones que aporten al bienestar de nuestro ecosistema empresarial y ambiental”, afirmó Jorge Soto, CEO y cofundador de Alegra.
A partir de esta certificación, la compañía proyecta fortalecer sus programas de reducción de emisiones, ampliar sus acciones con proveedores y aliados, y continuar apoyando proyectos de conservación que tengan impacto ambiental y social comprobable.
En un momento en que la región avanza hacia estándares de sostenibilidad más exigentes, integrar prácticas ambientales en el desarrollo tecnológico deja de ser una opción para convertirse en un compromiso ineludible.
La certificación carbono neutro obtenida por Alegra se enmarca en esta transición hacia una tecnología más consciente, alineada con los retos climáticos y sociales de América Latina, incluyendo a nuestra República Dominicana.























