Recibir un trasplante de riñón representa mucho más que una cirugía que cambia vidas. Supone el inicio de una segunda oportunidad marcada por cuidados médicos, cambios de hábitos y una montaña rusa de emociones que combina alivio, gratitud y, en muchos casos, ansiedad.
Solo en 2024, ¡Atención! En España se lograron más de 4,000 trasplantes de riñón, según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), organismo dependiente del Ministerio de Sanidad. Una cifra que refleja el gran impacto de esta solución, considerado una de las principales esperanzas reales para pacientes con condición renal crítica.
El riñón trasplantado asume el trabajo que el cuerpo ya no podía hacer: limpia tu sangre, saca lo malo, equilibra tu cuerpo y mantiene el nivel de acidez de la sangre, permitiendo que muchos pacientes puedan decirle adiós a la diálisis.
“Con el seguimiento médico riguroso y el uso de inmunosupresores, tu cuerpo abraza el nuevo riñón y se evita el rechazo, lo que libera al paciente de la diálisis”, revela el experto Dr. Ramón Delgado Lillo, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo y del Hospital Quirónsalud Valle del Henares, en Madrid.

Según el especialista, el tiempo de vida de un riñón trasplantado puede extenderse por más de una década, especialmente cuando procede de un donante que salva vidas. “En muchos casos puede durar el doble, ¡hasta 20 años o más!, siempre que exista una atención médica constante”, asegura.
¡Clave para el éxito! Seguimiento y control ininterrumpido
El nefrólogo subraya que la vigilancia del paciente es crucial tras el trasplante. Esto incluye chequeos regulares con el especialista, análisis de sangre y orina, y ajustes de la medicación inmunosupresora. “Al inicio los controles son más frecuentes y luego se espacian según la evolución. Son esenciales para prevenir problemas y cuidar tu nuevo riñón”, indica.
Más allá del físico: El corazón y el alma después del trasplante
Más allá del aspecto físico, el trasplante también tiene un efecto en las emociones. “Es normal experimentar gratitud y alivio, pero también preocupación o temor a perder el nuevo órgano”, señala Delgado Lillo. Este temor, afirma, es lógico y puede manejarse con información precisa, controles médicos constantes y seguir tu tratamiento al pie de la letra.
¡No estás solo! El apoyo psicológico es vital. “Hablar con psicólogos, personal de enfermería o grupos de pacientes ayuda a aliviar el estrés y te mantiene firme con tu tratamiento”, añade el especialista.
¿Tu nuevo riñón empieza a trabajar al instante? ¡Descúbrelo!
En muchos casos, el riñón trasplantado comienza a arrancar a funcionar de una vez, especialmente si proviene de un donante que salva vidas. En los trasplantes de donante que partió, el funcionamiento puede tardar algunos días debido a los tiempos de conservación del órgano, pudiendo requerirse diálisis por un tiempito.
¡Atención! Lo que debes saber sobre riesgos y alertas
Para evitar que tu cuerpo rechace el riñón, los medicamentos inmunosupresores son tus aliados clave, aunque pueden aumentar el riesgo de infecciones, presión alta o cambios en tu metabolismo. Por ello, los controles médicos y un estilo de vida sano son ¡imprescindibles!
Las señales de rechazo son a menudo discretas y, en muchos casos, solo se detectan mediante análisis de sangre, con una subida de la creatinina. Otros signos incluyen menos orina, hinchazón, cansancio, fiebrecita, dolor en el área del riñón trasplantado o un aumento rápido de peso. Si se detecta temprano, ¡el rechazo se puede revertir ajustando los medicamentos!
Tu nueva rutina: Hábitos esenciales después del trasplante
El especialista recomienda mantener una dieta balanceada, decirle no al exceso de sal, azúcar y grasas, ¡ni un cigarrillo!, hacer ejercicio suave y tomar tus medicamentos sin falta. También alerta sobre el pomelo, que puede chocar con tus medicinas inmunosupresoras.
“El ejercicio suave y gradual impulsa tu corazón y tu bienestar, aunque ojo con los deportes de contacto o esfuerzos muy fuertes”, indica.
¡Basta de mitos! La verdad sobre el trasplante
Finalmente, el Dr. Delgado Lillo desmiente un mito popular: la edad no es un límite para un trasplante. “Lo importante es la salud general del paciente y que no haya condiciones que impidan el procedimiento”, concluye.
En la mayoría de los casos, la vida después del trasplante ¡cambia para mejor!: más vitalidad, más libertad y volver a disfrutar tu día a día, siempre con la dedicación a tus cuidados y a los controles del médico.






















