Los problemas del corazón siguen siendo la primera causa de muerte en el mundo y en la República Dominicana, afectando tanto a hombres como a mujeres. Sin embargo, por mucho tiempo se pensó que el infarto era un tema exclusivo de los hombres.
Este error médico provocó diagnósticos tardíos y tratamientos poco efectivos para las dominicanas. Hoy, la ciencia médica confirma que el corazón femenino no se enferma de la misma manera que el masculino.
La doctora Larissa Romero, destacada cardióloga de Cedimat, experta en Cardioobstetricia, advierte que la clave para salvar vidas está en reconocer cómo se manifiestan los síntomas en el cuerpo de la mujer.

En el hombre, un ataque al corazón suele ser un dolor fuerte en el pecho que corre al brazo izquierdo. En las mujeres, los síntomas de infarto son distintos: cansancio extremo, náuseas, sudor frío, mareos o una falta de aire repentina que muchas veces se confunde con fatiga.
La especialista explica que muchas pacientes ignoran estas señales creyendo que es estrés o agotamiento por el ritmo de vida. Anatómicamente, el corazón de la mujer es más pequeño y sus arterias son más finas, lo que cambia todo el panorama clínico.
Mientras el hombre sufre obstrucciones en arterias grandes, en la mujer el daño ocurre en los vasos pequeños. Esto hace que las pruebas de esfuerzo tradicionales a veces no detecten el peligro a tiempo.
Sobre las placas en las arterias, la doctora refiere que en las mujeres son más inestables y pueden romperse de repente. Esto explica los infartos fulminantes en mujeres que aparentemente tenían chequeos médicos normales días antes.
Romero asegura que el factor hormonal es vital. El estrógeno protege el corazón de la mujer joven, controlando el colesterol y la elasticidad de las arterias. Pero al llegar la menopausia, esa protección desaparece y el riesgo de un evento cardiovascular se dispara peligrosamente.
En los hombres, la pérdida de testosterona es lenta, pero en las mujeres el cambio es brusco tras la menopausia. Por eso, aunque la enfermedad aparece más tarde en nosotras, suele ser mucho más agresiva y con un pronóstico más delicado.
Factores de riesgo específicos: La diabetes es mucho más peligrosa para el corazón de una mujer que para el de un hombre. Asimismo, fumar siendo joven anula el efecto protector de las hormonas, duplicando las posibilidades de un problema cardíaco grave.
Existen condiciones exclusivas del sexo femenino como la preeclampsia, diabetes gestacional o menopausia precoz que aumentan el riesgo a largo plazo. Además, las herramientas de diagnóstico actuales a veces fallan al no considerar la densidad del tejido mamario o el tamaño del corazón femenino.
Respecto al tratamiento, los estudios demuestran que las mujeres reciben menos cateterismos y cirugías que los hombres. También son menos enviadas a rehabilitación cardíaca, lo que empeora su recuperación. Es urgente que la medicina dominicana aplique criterios específicos para cada sexo.
Cambiar esta cultura de salud es fundamental. Entender que el corazón de la mujer avisa de forma distinta permitirá mejorar la prevención y salvar miles de vidas cada año en nuestro país.
La prevención
— Clave para vivir: No descuides tu presión arterial, chequea tu azúcar y colesterol, mantén una dieta sana, haz ejercicio y busca atención médica personalizada si sientes algo inusual.
Clínica Cardiovascular de la Mujer en Cedimat Como respuesta a esta necesidad, en Cedimat opera un servicio especializado para la mujer dominicana en todas sus etapas, desde el embarazo hasta la menopausia. Este centro pionero cuenta con expertos capacitados para identificar riesgos específicos y ofrecer un diagnóstico preciso antes de que sea demasiado tarde.























