Santo Domingo.- La batalla de los fármacos contra la obesidad está al rojo vivo y se ha consolidado como uno de los negocios más rentables de la industria médica, con dos gigantes farmacéuticos disputándose el control total.
Los laboratorios Novo Nordisk y Eli Lilly lideran el ranking, enfocados en un mercado masivo de pacientes con sobrepeso que buscan soluciones rápidas, poniendo su mirada estratégica en las regiones de Latinoamérica y Asia.
Novo Nordisk domina con semaglutida (Ozempic-Wegovy), pero su liderazgo enfrenta amenazas ahora que sus patentes están por caducar, lo que permitirá la entrada de versiones genéricas a precios populares.
Eli Lilly surge como un rival de peso con tirzepatida (Mounjaro/Zepbound), un tratamiento que ha demostrado una potencia superior para perder libras de forma efectiva.
Otras marcas como Pfizer, Amgen y nuevas biotecnológicas están lanzando alternativas basadas en fórmulas innovadoras como péptidos y potentes inhibidores de grasa.
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Las claves de esta guerra comercial son la rapidez de los resultados, los estudios comparativos de pérdida de peso y la seguridad del paciente, donde los efectos secundarios gastrointestinales son el tema de debate.
La red de suministro es fundamental en esta pelea, moviendo el producto desde las farmacias de barrio hasta las clínicas estéticas más exclusivas.
Esta lucha agresiva ahora llega a mercados que antes eran ignorados: América Latina y Asia, zonas con un crecimiento de demanda imparable proyectado para finales de 2025.
La evolución de los tratamientos ya es real. Aparte del famoso GLP-1, se prueban terapias combinadas y tecnologías de vanguardia como cápsulas inteligentes de hidrogel.
El bombazo de los genéricos de Ozempic a bajo costo promete democratizar el acceso y obligará a las multinacionales a bajar sus precios para no perder terreno.
El panorama que viene
Según el Atlas Mundial de la Obesidad 2025, la cantidad de adultos con sobrepeso extremo subirá de 524 millones en 2010 a más de 1,000 millones para el 2030, un salto alarmante de más del 115 por ciento.
La obesidad es una condición médica crítica causada por el exceso de grasa que pone en riesgo la vida de las personas.
La herramienta estándar para detectarla es el Índice de Masa Corporal (IMC), que mide la relación entre peso y estatura para identificar riesgos de salud.
Esta crisis sanitaria está amarrada a complicaciones del corazón, diabetes tipo 2 y diversos tipos de tumores malignos.
Los reportes mundiales critican que la mayoría de los gobiernos no tienen leyes fuertes contra la comida chatarra, impuestos a refrescos o espacios para ejercitarse.
Impacto en República Dominicana
En República Dominicana, la distribuidora Adium trajo oficialmente la tirzepatida, con el visto bueno de la Digemaps, lo que representa una noticia bomba para los pacientes dominicanos con diabetes y obesidad.
Este lanzamiento ocurre en un momento crítico: el Atlas Mundial de la Obesidad revela que el 68 por ciento de los dominicanos tiene sobrepeso y, de esa cifra, un 32 por ciento ya padece obesidad clínica.
Las proyecciones alertan que para el 2030, más de 5.7 millones de dominicanos en Quisqueya tendrán un peso fuera de control, disparando las enfermedades crónicas y las muertes prematuras en el país.






















