¡Después de la cena de Nochebuena y Navidad, es normal que sobre mucha comida! El famoso «recalentado» se convierte en el protagonista de los días siguientes, y aunque muchos dicen que su sabor mejora, es clave saber hasta cuándo comerlo sin coger lucha.
No hay una regla mágica para saber cuánto duran seguras tus sobras de fiestas, pues influyen la preparación, el tipo de comida y la temperatura de tu nevera. Sin embargo, especialistas en salud alimentaria dan tiempos promedio para los ingredientes más populares.
El clásico pavo asado, por ejemplo, puedes comerlo hasta cuatro días después si lo guardas bien tapado en la nevera. Al recalentarlo, asegúrate de que esté bien caliente para matar cualquier bacteria, y trata de no calentarlo más de dos o tres veces.

Los pescados, como el bacalao, se deben consumir en un máximo de tres días y guardarlos en envases herméticos. Las carnes de cerdo, como la popular pierna asada, también aguantan en buen estado hasta tres días si las refrigeras bien después de enfriarse.
¿Sabías que…? Por qué el recalentado sabe mejor
La pasta sí te da más tiempo: puedes comerla hasta cinco días después de preparada, siempre y cuando la mantengas en la nevera. Pero ojo con las ensaladas con mayonesa o lácteos, como la ensalada rusa o la de manzana; son más delicadas y lo ideal es comerlas en máximo dos días, al igual que los purés de papas.
Los quesos deben guardarse bien envueltos y siempre respetar su fecha de vencimiento, sirviendo solo la porción que vayas a consumir al instante.
Para cuidar mejor tu recalentado, los expertos de salud aconsejan mantener la nevera limpia, guardar la comida bien tapada, no dejarla fuera de la nevera por más de dos horas y congelar las sobras si no las comerás pronto. Si notas cualquier olor o textura rara, ¡mejor deséchalo!
Seguir estos consejos no solo te ayuda a evitar el desperdicio de comida, sino también a prevenir esos malestares que te pueden arruinar las fiestas navideñas.






















