Vencer un diagnóstico de cáncer es una de las batallas más grandes que enfrentan miles de familias en República Dominicana.
Sin embargo, en ese camino de sobrevivencia, el corazón necesita un cuidado especial tras la quimioterapia por la cardiotoxicidad, que es el daño cardíaco relacionado a los tratamientos oncológicos modernos.
La doctora Laura Gómez, cardióloga oncóloga de CEDIMAT, advierte que muchos pacientes dominicanos se sorprenden al descubrir que la cura contra el cáncer puede impactar la salud cardiovascular de forma silenciosa.
Estos efectos secundarios no siempre aparecen de inmediato. En muchos casos, el corazón sufre daños sin presentar síntomas claros, por lo que un chequeo cardiovascular constante es vital para todo sobreviviente en el país, incluso si se siente totalmente sano.
El riesgo cardiovascular depende de factores como el tipo de fármaco, las dosis recibidas y la edad. En RD, esto se complica por la alta incidencia de hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto y obesidad, factores que aumentan la vulnerabilidad de los pacientes frente a la toxicidad del tratamiento.

Síntomas de alertaEntre las señales más peligrosas se encuentran la presión alta difícil de controlar, agotamiento extremo, falta de aire al caminar, palpitaciones fuertes y la insuficiencia cardíaca, que es cuando el corazón pierde fuerza para bombear sangre.
También pueden ocurrir arritmias, inflamación del músculo cardíaco y un riesgo mayor de infartos o enfermedades coronarias con el paso de los años.
Para quienes luchan contra esta enfermedad, estos síntomas causan temor. Muchos piensan que un problema del corazón obligará a suspender su tratamiento oncológico, pero los expertos de CEDIMAT aseguran que, con una detección temprana, es posible proteger el corazón sin detener la lucha contra el cáncer.
La clave es la medicina preventiva y un plan de cardio-oncología personalizado que garantice una recuperación total y segura.
En este escenario destaca la cardio-oncología, la especialidad médica que hoy salva los corazones de los pacientes con cáncer en República Dominicana.
Su meta es prevenir y tratar a tiempo las complicaciones cardíacas por quimioterapia. Antes de iniciar las infusiones, una evaluación cardiovascular completa permite identificar riesgos mediante electrocardiogramas, ecocardiogramas avanzados y pruebas de laboratorio especializadas. Estas herramientas detectan fallas antes de que el paciente sienta molestias, lo que cambia drásticamente el pronóstico.
Estilo de vida saludableAdoptar buenos hábitos en el país es fundamental para proteger el músculo cardíaco. Llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio adaptado, dejar el tabaquismo y controlar el azúcar en la sangre son pasos que fortalecen la salud cardiovascular y mejoran la calidad de vida de los sobrevivientes.
Calidad de vidaMás allá de los análisis médicos, el éxito de estos cuidados se ve en el día a día. Para un sobreviviente dominicano, poder caminar sin cansarse, trabajar y disfrutar con su familia es una victoria tan grande como haber vencido al cáncer.
El paciente
—Proteger el corazónEl compromiso del paciente es vital. Cuidar el corazón hoy es asegurar un futuro saludable mañana.
Chequeos médicosLos controles de cardiología durante y después del tratamiento no son una señal de alarma, sino un seguro de vida.
Su función es ajustar tratamientos, usar medicamentos cardioprotectores y dar paz mental a la familia dominicana. Un seguimiento profesional reduce riesgos y permite que la quimioterapia sea un proceso mucho más seguro para todos.























