Ramón Alburquerque, figura icónica, ha fallecido a sus 76 años. Su inmenso legado en la vida política dominicana está grabado en la historia. Pero también ocupa un lugar legendario en la cultura pop local por el famoso incidente que protagonizó en 1999 frente a la Liga Municipal Dominicana (LMD).
Enérgicamente, alentó a sus seguidores a irrumpir en la sede de la LMD con una frase histórica e impactante: “¡Entren to’, coño!”, la misma que resonó para impulsar su precandidatura presidencial 2024-2028.
Esta controversial frase la pronunció el lunes 25 de enero de 1999, durante la dramática ocupación militar y policial de la LMD, inmersa entonces en una profunda crisis por la elección del secretario general.
Este tenso episodio fue el resultado de las posiciones radicales entre el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) por el dominio absoluto de la LMD. Los peledeístas respaldaban al recordado reformista Amable Aristy Castro (fallecido), mientras los perredeístas insistían en Julio Maríñez.
Sobre este momento crucial, Alburquerque conversó con Diario Libre en una entrevista exclusiva realizada en 2021, desde su emblemático despacho en la avenida Abraham Lincoln, Distrito Nacional.
A continuación, reproducimos lo que le respondió en ese entonces a la periodista Mariela Mejía al conversar sobre este episodio.
—Usted es ampliamente recordado por el controversial incidente de 1999 frente a la Liga Municipal Dominicana, donde pronunció la célebre frase: “¡Entren to’!”, junto a una expresión coloquial (coño).
Improperio no. Eso es una palabra de uso común.
—¿Qué opina de que la sociedad dominicana aún lo recuerde por ese episodio icónico?
Ese acto generó un ochenta por ciento de apoyo popular, y sorprendentemente, esa frase fue clave para que Hipólito Mejía ganara la Presidencia de la República. Existe una manipulación en torno a este hecho, intentando distorsionar la verdad. Nosotros no fuimos violentos. Nos reunimos en esta misma oficina el 26 de enero de 1999 (…) y decidimos defender simbólicamente la democracia, porque el gobierno de Leonel Fernández y el PLD estaban arrebatando los triunfos del PRD mediante corrupción y acciones deshonestas.
—¿Volvería a salir así a demandar algún derecho?
¡Claro que sí! Es el deber de todo hombre de responsabilidad, siguiendo el ejemplo de figuras como Luperón (guardando las distancias) y los valientes Trinitarios. Es un acto sagrado de defensa de la democracia y la libertad. Los cobardes que temen arriesgar su vida por el bien público pueden decir: ‘que lo haga otro’. Bueno, ese ‘otro’ siempre seré yo.























