Leonel Fernández, expresidente de República Dominicana, respalda las políticas migratorias de Donald Trump y defiende el derecho soberano del país a ejecutar deportaciones masivas ante la migración irregular. En entrevista con EFE desde Madrid, el líder de la Fuerza del Pueblo fue enfático: «Si tenemos migrantes que han ingresado al territorio nacional en condición ilegal, tenemos el derecho a la deportación».
El exmandatario, quien participó en el Foro Iberoamericano de Funglode, validó la necesidad de controlar la frontera ante la crisis en Haití. «Se comprende que Estados Unidos o cualquier país quiera controlar una migración ilegal, porque es el derecho soberano de deportar a todo aquel que tenga un estatus migratorio irregular», aseguró.
A pesar de sus diferencias políticas con el gobierno de Luis Abinader, Fernández muestra coincidencia en la gestión migratoria. El plan de deportaciones masivas anunciado para finales de 2024, que busca retornar a 10,000 personas semanalmente a Haití, es visto por el expresidente como una medida necesaria ante el vacío de poder y la violencia en el vecino país.
Fernández sostiene que no defiende un «modelo punitivo», sino que apela a la seguridad nacional y a la legalidad. «Ante un riesgo a la seguridad nacional dominicana por la violencia constante, hay que tomar medidas extraordinarias en una coyuntura muy específica», alegó, aunque insistió en que los procesos deben respetar siempre los derechos humanos y la dignidad de las personas.
Soberanía nacional y relación con EE. UU.
Sobre la compleja relación con Estados Unidos, el principal socio comercial de la nación, Fernández subrayó que la soberanía nacional es innegociable. «Yo abogo porque se respete siempre la integridad y la soberanía de la República Dominicana, pero no podemos olvidar que nuestros vínculos con Estados Unidos responden al principal actor internacional de importancia para el país», afirmó el político, quien no descarta una candidatura presidencial para 2028.
Al ser consultado sobre el combate al narcotráfico en el Caribe, el líder opositor pidió que prevalezca la justicia. Propuso que, ante las operaciones contra el crimen organizado, «la mejor vía es la aprehensión y someterlos a la justicia», sugiriendo que una Cumbre de las Américas dedicada exclusivamente al narcotráfico sería fundamental para la región.
Integración regional: el gran desafío
El expresidente fue crítico con los actuales organismos de integración en la región, calificando a la Celac como una entidad que «en la práctica no existe» y que no resulta operativa.
«La integración latinoamericana hoy día no funciona. El modelo de la Unión Europea no es una referencia para nosotros, porque en nuestra cultura tradicional no se concibe ceder soberanía a una institución supranacional», explicó.
Para Fernández, el futuro de la región debe centrarse en construir una agenda común enfocada en el desarrollo sostenible y objetivos claros, superando la falta de coordinación que actualmente debilita a los países frente a los desafíos globales.























