¡ÚLTIMA HORA! La Cámara de Diputados congeló la Reforma al Código de Trabajo y la pospuso hasta el 27 de febrero.
Luego de años de debates y promesas rotas, el proyecto se estancó en un pulso titánico entre empresarios y sindicatos, forzando al Gobierno a aplazar la actualización del Código Laboral dominicano de 1992.
El choque persiste en puntos cruciales: la cesantía y el período de prueba de empleados, transformando la reforma en una verdadera guerra política y social en RD.
La propuesta, impulsada por el presidente Luis Abinader, nació del diálogo tripartito del 2021 con Gobierno, empleadores y sindicatos para modernizar la ley laboral. A pesar de que el 90% del texto fue acordado —con novedades en teletrabajo y licencias—, el debate se bloqueó en el Congreso por los artículos con mayor impacto económico, sin consenso final.
La ley laboral fue introducida en el Senado en octubre 2024 y aprobada en 2025, pero su avance se frenó drásticamente al llegar a los diputados, donde la comisión la mantuvo estancada por los puntos más controversiales.
Aunque la comisión afirma que más del 90% del contenido está listo, las desavenencias clave han sido decisivas para el estancamiento.
En manos del Congreso RD
¡Alerta! El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, confirmó esta semana: la Reforma Laboral se retomará el 27 de febrero. Advirtió a patronos y trabajadores que, si no llegan a un acuerdo, el Congreso RD decidirá. Pacheco culpó a las discrepancias entre empresarios y sindicatos.
Sin embargo, Rafael -Pepe- Abreu, presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), rechazó las declaraciones de Pacheco, calificándolas de «desfasadas» y generando polémica.
Pepe Abreu afirmó que el bloqueo no es por falta de acuerdo, sino por la fuerte presión empresarial que busca imponer cambios en el Congreso.
Por su parte, Celso Juan Marranzini del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), insiste: el actual Código Laboral frena la creación de empleos formales.
El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, afirmó ayer que la aprobación de la Reforma es «responsabilidad exclusiva» de los legisladores. Aclaró que aunque empresarios y trabajadores pueden influir, la decisión final es del Congreso RD.
Olivares reiteró que el Ejecutivo no incluyó la cesantía laboral en el proyecto y espera que el nuevo Código sea ley rápidamente en la próxima legislatura.»Al margen del derecho que tienen los empresarios de hacer todo el esfuerzo posible para lograr su posición en la reforma, ahora la responsabilidad recae exclusivamente en los legisladores», afirmó.
Aunque los empresarios tienen derecho a defender su postura, la balanza de la responsabilidad ahora pesa solo sobre los legisladores, sentenció Olivares.
Eddy Olivares confía en que la Reforma Laboral «se hará realidad», argumentando que no hay motivos para no aprobar el texto con las sugerencias de los congresistas, los verdaderos creadores de leyes.






















