La legislatura del 27 de febrero, que inicia mañana, encuentra a los legisladores dominicanos con un paquete de proyectos urgentes y estancados, destacando tres reformas cruciales que enfrentan un fuerte choque de intereses y que serán debatidas de forma simultánea: la reforma policial, la unificación del MINERD con el Mescyt y la esperada reforma laboral.
Aunque el PRM controla el Congreso Nacional, estas tres reformas enfrentan presión social y empresarial, lo que pondrá a prueba la cohesión oficialista y su pulso político, factores que definirán si se logran aprobar o si terminan en el archivo estas propuestas de ley.
El primer gran reto legislativo está en la Cámara de Diputados con la reforma al Código de Trabajo, una pieza enviada por el Poder Ejecutivo en octubre de 2024 que sigue frenada por el tranque entre empresarios y sindicalistas.
Sobre este tema, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, advirtió que la pieza será priorizada a partir de este 27 de febrero y garantizó que, de no haber consenso entre las partes, el Congreso usará su soberanía legislativa para aprobar la propuesta sin más retrasos.
En esencia, el punto de discordia en la reforma laboral sigue siendo la cesantía y las posibles eliminaciones de sanciones contra empleadores que no cumplan con el pago legal en el tiempo previsto.
Fusión del MINERD y Mescyt
Otra reforma candente que se estudiará a la par es la fusión de los ministerios de Educación y Educación Superior, una iniciativa clave dentro del plan de modernización del Estado dominicano.
La propuesta fue enviada por el Poder Ejecutivo en diciembre de 2025 al Senado y remitida a una comisión especial, la cual deberá manejar las críticas de sectores que consideran esta unión como un riesgo para la calidad educativa nacional.
Además, el Senado tiene en agenda la reforma impulsada por el presidente Luis Abinader para transformar la Policía Nacional, integrando nuevos escalafones, regulando el uso de la fuerza y reforzando los derechos humanos en los operativos preventivos.
Esta transformación policial será analizada por una comisión especial senatorial en momentos de cambios internos, tras la designación del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz como nuevo titular de la institución.
El control del PRM
La Cámara de Diputados cuenta con una aplanadora de 145 legisladores del PRM y aliados, de un total de 190. En tanto, el Senado de la República cuenta con 29 senadores oficialistas de 32 curules disponibles.
Esta mayoría absoluta otorga al PRM la responsabilidad total sobre el futuro de las reformas pendientes, ya que cuentan con los votos necesarios para aprobar o modificar los proyectos sin depender de la oposición política.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, señaló que formarán parte de la agenda prioritaria la Ley de Aguas, que tiene décadas en discusión en el Congreso; la modificación a la Ley de Seguridad Social y otras reformas institucionales.De los Santos destacó que en la última legislatura se aprobó una gran cantidad de leyes y aseguró que el compromiso es continuar trabajando para dotar al país de un marco legal acorde con los nuevos tiempos.Sobre la mora legislativa, que es el retraso y acumulación de proyectos pendientes de aprobación, afirmó que ha ido disminuyendo y que seguirá bajando si mantienen el mismo ritmo de trabajo.























