El exmandatario Danilo Medina arremetió este sábado contra la gestión económica actual, afirmando que ignora la estrategia de Luis Abinader para frenar el alto costo de la vida, al tiempo que cuestionó que las medidas oficiales no toquen los privilegios del Estado.
Durante un encuentro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Medina denunció la falta de soluciones reales que garanticen que el peso de la inflación no caiga solo sobre los hombros de los dominicanos.
«No veo por ninguna parte que el sacrificio sea compartido. Porque en crisis económica el primero en dar el ejemplo debe ser el Gobierno, y hasta ahora no hay señales de austeridad«, sentenció.
El líder del PLD advirtió que las familias ya no aguantan más cargas económicas, asegurando que el Palacio Nacional tiene de donde recortar el gasto público innecesario.
«Yo no conozco el plan del Gobierno para enfrentar este panorama… No pueden castigar el bolsillo del pueblo cuando los funcionarios no se sacrifican en nada», puntualizó.
Recorte del gasto
Por ello, exigió que se ejecute un plan de ahorro nacional que reduzca el despilfarro estatal. «Basta de pasarle la factura a la gente, que ya no puede más con los precios».
«El PLD entregó una propuesta económica con medidas de choque donde el sacrificio sea mutuo… Ojalá estudien nuestro plan y dejen de lado la improvisación para aplicar lo que realmente le conviene al país».
Medina subrayó que la canasta básica ha sufrido alzas alarmantes desde que el PRM llegó al poder, citando incrementos de hasta un 80 %, lo que destruye el presupuesto de los hogares dominicanos.
Este fuerte ataque de Danilo Medina surge luego de que el presidente Luis Abinader alertara sobre el shock externo provocado por la tensión bélica en Irán.
El jefe de Estado anticipó subidas en la comida, el transporte y la factura eléctrica, debido al disparo de los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
Pese a defender los subsidios y la asistencia social, Abinader adelantó que la población deberá asumir sacrificios, lo que encendió las alarmas de la oposición sobre el manejo del presupuesto nacional y la distribución de las crisis.























