El Partido Revolucionario Moderno (PRM) calienta motores para renovar sus autoridades nacionales y provinciales. La apuesta por un proceso de consenso ha encendido las alarmas en las bases, desatando una fuerte ola de críticas de dirigentes que exigen a gritos elecciones internas transparentes.
Para blindar el proceso, la Dirección Ejecutiva del PRM creó una Comisión Nacional de Consensos. El plan es que los aspirantes lleguen a acuerdos; de no haber humo blanco, se convocarían a elecciones internas para definir quiénes ocuparán los cargos clave.
Comisión activa cronograma y protocolos
Mediante una circular interna, la Comisión Nacional de Consensos dio luz verde a las estructuras territoriales para levantar un listado real de todos los aspirantes a las presidencias y secretarías generales en provincias, municipios y zonas.
El documento exige datos personales detallados de cada aspirante, con el sello de las autoridades locales y enlaces nacionales para su validación oficial.
- El cronograma fijó el 22 y el 29 de marzo como fecha fatal para cerrar el registro de aspirantes en todas las provincias.
La comisión marcó el 19 de abril como el límite para sellar acuerdos entre aspirantes, periodo en el que se realizarán encuentros territoriales para buscar consensos «libres y voluntarios».
Crece el rechazo al método del «consenso»
La estrategia del oficialismo ha caído como un balde de agua fría en gran parte de la militancia. En diversas demarcaciones, el reclamo es unánime: los cargos deben ganarse con votaciones y no por acuerdos de pasillos.
El diputado y aspirante a la secretaría general del PRM, Eugenio Cedeño, fue contundente en su rechazo al método y exigió una convención con voto universal, directo y secreto para toda la militancia.
Cedeño recordó que los estatutos del partido y la Constitución blindan la democracia interna. Para el legislador, una renovación pactada podrá ser legal, pero carece de legitimidad si ignora la voluntad de las bases.
El congresista advirtió sobre el creciente descontento en sus recorridos nacionales y cuestionó la falta de una fecha clara para la convención, a pesar de que el mandato de las actuales autoridades está por expirar.
Guido Gómez Mazara exige competencia real
El dirigente Guido Gómez Mazara también alzó su voz, reconociendo que el consenso puede funcionar en casos aislados, pero rechazando que sea la regla general para definir el destino del partido.
Sostuvo que el PRM debe promover la competencia democrática en las urnas, además de señalar la urgente necesidad de revisar la representación territorial y abrir más puertas a la diáspora dominicana.
Aspirantes municipales denuncian «supuesto consenso»
El malestar ha escalado a las bases locales. Un bloque de aspirantes en Santo Domingo Este calificó el proceso de «supuesto consenso» y denunció que se ignoraron los principios democráticos más básicos.
En un comunicado, los dirigentes reafirmaron su compromiso con la unidad del PRM, siempre que sea mediante procesos democráticos y transparentes, criticando la falta de espacios reales para la participación equitativa.
El documento fue presentado por Bienvenido Ortiz y Julia Martínez, en representación de un sólido bloque de aspirantes que incluye a figuras como Néstor Julio Cruz Pichardo, Domingo Batista y José Sánchez, junto a un amplio grupo de aspirantes a las secretarías generales que rechazan validar resultados que no nazcan del voto popular.
Este proceso definirá el liderazgo que guiará al PRM hacia el periodo 2026-2030, abarcando desde la presidencia y secretaría general hasta todas las estructuras territoriales en el país y el exterior.























