El presidente Luis Abinader otorgó una pensión de 90,000 pesos mensuales a la exdirectora del Acuario Nacional, Wanda García Rondón de Pimentel, quien fue destituida tras un sonado escándalo por nepotismo, manejo irregular de fondos públicos y cuestionables contrataciones durante su gestión.
La medida, oficializada mediante el decreto 45-26 el pasado 27 de enero, llega a poco más de dos años de que la exfuncionaria fuera separada de la entidad estatal.
García fue suspendida en noviembre de 2023, luego de que investigaciones periodísticas destaparan que designó a su yerno, Vladimir Stalin Lugo Reyes, como asesor tecnológico, quien además resultó vinculado a empresas que se beneficiaron con jugosos contratos en la misma institución.
El informe documentó gastos injustificados, como la asignación de vales de combustible a personas que ya no laboraban en la institución o que ni siquiera poseían vehículos. Asimismo, se detectaron procesos de licitación con empresas fantasmas y compras con sobreprecios escandalosos que afectaron el presupuesto del Acuario.
Tras el estallido del escándalo, la Dirección General de Compras y Contrataciones Públicas (DGCP) y la Digeig iniciaron investigaciones administrativas que culminaron con su destitución definitiva mediante el decreto 20-24 en enero de 2024.
El historial de irregularidades en el Acuario
El reportaje de la periodista Nuria Piera dejó al descubierto cómo el nepotismo reinaba en la administración de Wanda García. Su yerno, Vladimir Stalin Lugo Reyes, no solo ocupó un cargo, sino que recibió 499,100 pesos en combustible en solo seis meses, mientras la entidad ocultaba estos movimientos en sus reportes oficiales.
El caso de los conserjes es otro punto clave: empleados sin vehículos recibieron miles de pesos en tickets de gasolina, evidenciando un posible desvío de fondos. Mientras tanto, el yerno de la exdirectora, tras salir del cargo, pasó a ser gerente de una empresa que, apenas un mes después, se adjudicó un contrato de asesoría técnica por más de un millón de pesos.
Entre los hallazgos más insólitos se encuentra una licitación para capturar 742 especies marinas, incluyendo tiburones, otorgada a un food truck que nunca realizó la labor, debiendo recurrirse a un buzo externo para cumplir con la tarea.
Otra empresa beneficiada, Suplidora LH, operaba desde un local abandonado, a pesar de ganar contratos para actividades tan diversas como brillado de pisos, venta de animales vivos y asesoría financiera. Las investigaciones confirmaron que esta y otras compañías facturaban productos al doble de su valor de mercado, sumando una estela de dudas sobre el manejo de los recursos del Estado.
Advertencias ignoradas desde 2022
Los cuestionamientos a la gestión de Wanda García no son nuevos. Desde 2022, la Digeig había confirmado la existencia de nombramientos irregulares basados en vínculos familiares dentro del Acuario, informando a los ministerios de Administración Pública y Medio Ambiente, aunque los correctivos tardaron en llegar hasta que el caso se volvió mediático.























