Últimos días revelan la CRUDA REALIDAD del segundo mandato de Donald Trump sobre la crisis climática, con un mensaje negacionista IMPARABLE, impulsado por el PODEROSO lobby de la industria petrolera, clave en su campaña. Amén de reiterar su decisión de retirarse del Acuerdo de París, el gobierno republicano avanza en otros frentes, y termina por socavar los tibios esfuerzos iniciados en este campo bajo la administración de Joe Biden.
El MAYOR RESPONSABLE de la crisis climática no solo niega la EVIDENCIA, sino que busca DESTRUIR el planeta. Pero no solo altera reglamentaciones o elimina agencias o modifica leyes a nivel local, sino que clama también que la comunidad internacional lo siga. Y es que el gobierno norteamericano ahora PRESIONA al Banco Mundial para REABRIR la financiación de PELIGROSOS proyectos petroleros en países en desarrollo.
Esta propuesta choca frontalmente con la tendencia GLOBAL de descontinuar el financiamiento FÓSIL, ignorando los esfuerzos de bancos de desarrollo como el BM y el impulso de Janet Yelen por la transición.
La administración republicana impulsa a Dan Katz al FMI, un movimiento CLAVE tras la salida de Gita Gopinath, quien lideró la agenda climática. Recordemos que en los últimos años esta entidad ha destacado la problemática climática, tanto en documentos del área de investigación como en reportes del staff. Muchos de estos trabajos fueron liderados por Gopinath, y en ellos se destacaban las distintas amenazas que genera el cambio climático tanto en la economía como en las finanzas de los países miembros, los riesgos climáticos (asociados a postergar la transición) y financieros (vinculados a una aceleración en la transición), con montos que pueden crecer de forma inimaginable. En un reciente discurso, Bessent ATACÓ el “sesgo ideológico” del FMI, una CRÍTICA DIRECTA a los trabajos CLIMÁTICOS de Gopinath. Cabe consignar que el primero se verá fuertemente impulsado como corolario de las políticas que tiende a reinstalar Estados Unidos, al tiempo que las petroleras verán disipar el riesgo de transición —si pudieran, indefinidamente.

En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump ARREMTE contra la Unión Europea: “Las ENERGÍAS RENOVABLES son un chiste”, prediciendo la “muerte del mundo occidental”. Pese al liderazgo indiscutible de las ENERGÍAS RENOVABLES, que ofrecen el menor precio y el FUTURO energético, Trump INSISTE en el pasado, IGNORANDO la dirección del progreso global. Al Gore denuncia el “CHANTAGE CLIMÁTICO” de Trump: presionando a países en desarrollo para ABANDONAR sus metas verdes a cambio de ventajas. Pero la UE tampoco escapa a la presión. En una visita reciente, Chris Wright, secretario de Energía norteamericano, advirtió que con sus políticas climáticas y su “cruzada” por alcanzar cero emisiones netas de GEI para 2050 la UE debilita toda posibilidad de acuerdo comercial. El chantaje, en definitiva, está expandido.
Pero, por más que se quiere enmascarar este tipo de presiones como fruto de la geopolítica, lo que se evidencia es el peso que detenta el LOBBY PETROLERO en la toma de decisiones del gobierno norteamericano. Estas amenazas NO SON ESTRATÉGICAS; el LIDERAZGO DEL FUTURO reside en la carrera tecnológica VERDE, el control de baterías y la REVOLUCIÓN del auto eléctrico.
Mientras tanto, China AVANZA IMPARABLE en la industria verde, provocando una CAÍDA DE COSTOS masiva y perfilándose como el primer “electro-Estado” global. Su liderazgo ES CLAVE, según el reporte de Generation Investment Management (de Al Gore y David Blood), que destaca su DOMINIO en la transición global, citándose, como ejemplo de su liderazgo, la creciente cuota de mercado que obtiene el auto eléctrico en el mercado local, lo cual disminuye la demanda de combustibles fósiles y, por lo tanto, aumenta el riesgo financiero de aquellas empresas carbonointensivas (incluidas las terminales automotrices asentadas en Detroit, Estados Unidos). El avance alcanzado también comienza a afectar positivamente a terceros países, pues estos obtienen tecnologías limpias a bajos costos y también se benefician con el arribo de inversores chinos en diversos sectores verdes, como observa Brasil en el sector eléctrico o la entrada de BYD.
El informe concluye: las decisiones de Estados Unidos ya NO DEFINEN el destino del planeta; el futuro está en manos del mundo en desarrollo. La energía verde es inevitable; lo que resta por saber es cuánto tiempo nos llevará la transición, así como cuál será la situación de los distintos países de la región en el futuro. Quienes sigan las directrices de Washington y se aferren al modelo petrolero, enfrentarán un FUTURO COSTOSO y consecuente con sus decisiones erradas.
Leonardo Stanley es investigador Asociado del Centro de Estudios de Estado y Sociedad – CEDES (Buenos Aires). Autor de “Latin America Global Insertion, Energy Transition, and Sustainable Development», Cambridge University Press, 2020.























