![]()
Última hora: El gobierno de Teherán confirmó la muerte de Alí Lariyani, el poderoso secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y estratega clave del país, tras un bombardeo de precisión ejecutado por Israel en el corazón de Irán.
A través de un comunicado oficial con la imagen del considerado mártir y mano derecha del fallecido líder supremo Alí Jameneí, se ratificó el deceso que sacude el tablero geopolítico, noticia que posteriormente fue validada por el alto mando de información gubernamental.
Minutos antes del anuncio oficial, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ya había sentenciado que Lariyani había sido eliminado con éxito durante la operación militar.
Este impacto crítico en la cúpula iraní se suma a la caída de otros líderes tras la ofensiva masiva que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Teherán el 28 de febrero, provocando un escalamiento sin precedentes en el conflicto regional.
El cerebro detrás de la seguridad nacional
Lariyani era catalogado como el hombre más influyente del sistema iraní, una figura cuya relevancia solo era superada por nombres como Mojtaba Jameneí, según analistas internacionales.
Su última aparición pública fue el pasado viernes, liderando una multitudinaria marcha en la capital iraní como acto de resistencia ante las crecientes amenazas de guerra total contra su nación.
Apenas 24 horas antes del ataque mortal, emitió un contundente mensaje criticando la pasividad de otros gobiernos musulmanes y advirtiendo que la alianza entre Estados Unidos e Israel se encontraba en un abismo estratégico.
Con una trayectoria como expresidente del Parlamento y excomandante de la Guardia Revolucionaria, Lariyani dirigía actualmente las decisiones más sensibles de la seguridad nacional de Irán.
Un veterano del poder en Irán
Nacido en 1958 en Nayaf, con una sólida formación en Filosofía, Matemáticas e Informática, este estratega fue una pieza inamovible del régimen durante décadas.
En febrero de 2026, ante la inminente crisis bélica, el propio Jameneí lo designó como uno de los sucesores responsables de gestionar el destino del país en situaciones de emergencia extrema.
Desde su paso como ministro de Cultura en los años 90 hasta su gestión como director de la radiotelevisión estatal y representante directo en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, su control sobre la política interna y externa fue total.
Durante años, Lariyani fue el rostro de la negociación nuclear con la Unión Europea y el Parlamento, manteniendo su hegemonía legislativa hasta el año 2020.
Incluso tras ser vetado como candidato presidencial en 2021, su influencia no decayó, siendo el encargado de las misiones diplomáticas secretas con Omán para buscar acuerdos estratégicos con Washington antes del estallido del conflicto actual.
Finalmente, Lariyani permanecía en la lista de altos cargos sancionados por Estados Unidos desde enero de 2026, debido a su rol determinante en la estructura de poder y la represión interna en Irán.























