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El jefe de la Organización de Medicina Forense de Irán, Abás Masjedi Arani, confirmó este jueves que la cifra de víctimas mortales superó los 3.000 fallecidos tras el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
“Hemos perdido a más de 3.000 personas en los ataques enemigos en todo el país”, declaró Masjedi a la agencia Mizan en un balance crítico sobre el conflicto.
La fuente oficial precisó que el 40 por ciento de los fallecidos no pudo ser identificado de inmediato, manteniendo activas las labores forenses en las zonas afectadas.
Tras un mes de hermetismo informativo, esta cifra oficial marca un drástico aumento respecto al reporte anterior del 5 de marzo, que situaba el saldo en 1.230 muertes.
Por su parte, la ONG HRANA estima un balance aún más grave de 3.636 fallecidos, señalando que al menos 1.701 serían civiles víctimas de la escalada bélica.
Entre las bajas confirmadas figuran altos mandos iraníes, incluyendo al líder supremo Alí Jameneí, Alí Lariyani y el general Mohammad Pakpur, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria.
Ante la crisis humanitaria, Irán y Estados Unidos pactaron un alto el fuego de dos semanas para negociar una salida diplomática al conflicto que ya supera los cuarenta días.
La ofensiva, que incluyó bombardeos a infraestructuras nucleares, energéticas y centros urbanos, provocó una respuesta iraní que alcanzó intereses estadounidenses y el bloqueo estratégico del estrecho de Ormuz, desencadenando una severa crisis económica global.























