Boluarte ofreció una contundente declaración a los medios que la aguardaron incansablemente en la puerta de su vivienda, en el distrito limeño de Surquillo, para confirmar su estadía en el país.
«Desde ayer y desde esta mañana se rumoraba intensamente a través de los medios de comunicación que estaba desaparecida o asilada, todo es falso, permanezco en mi residencia», sostuvo.
La exmandataria, quien estuvo acompañada por uno de sus abogados, Juan Carlos Portugal, dijo que regresó a su domicilio hacia las 3 de la madrugada de este viernes y que luego descansaba tranquilamente.
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Durante la noche del jueves, tras conocerse que la mandataria iba a ser destituida por el Congreso, circularon especulaciones de que podía buscar un posible refugio en embajadas de países como Argentina, Brasil o Ecuador, lo que fue negado tajantemente en ese momento por el abogado Portugal.
A pesar de ello, numerosos manifestantes llegaron hasta la sede de la Embajada de Ecuador en Lima para manifestarse contra Boluarte y tratar de bloquear su posible entrada de la ahora exmandataria a esa sede diplomática.
Este viernes, el Poder Judicial peruano anunció que el próximo miércoles analizará solicitud clave presentada por la Fiscalía para impedir que Boluarte abandone el país hasta por tres años mientras se le investiga por graves acusaciones de presunta corrupción y abusos contra los derechos humanos.
El fiscal general peruano, Tomás Gálvez, formalizó la petición en tres de las, más de once indagaciones que enfrenta la exmandataria depuesta.
Al respecto, Boluarte negó rotundamente su culpabilidad en las acusaciones que se le hacen y afirmó que no abandonará el país.

«Aquellos expedientes abiertos en el Ministerio Público, soy inocente de todo», sostuvo para luego asegurar su serenidad y que permanecerá en la nación.
La Fiscalía solicitó la imposición de 18 meses de restricción de viaje por las investigaciones que se le siguen por una supuesta colusión y abuso de poder.
Además, demandó 36 meses de prohibición de abandono como parte de las indagaciones que sigue en su contra por un presunto blanqueo de capitales para compensar a reparación civil de Vladimir Cerrón, el líder del partido marxista Perú Libre con el que Castillo y ella conquistaron las urnas en 2021.
Entre los cargos más serios que enfrenta la exmandataria está la trágica muertes de al menos 49 ciudadanos durante la violenta represión de las manifestaciones que sacudieron la nación entre diciembre de 2022 y marzo de 2023, luego de que asumiera la presidencia a Pedro Castillo, de quien era vicepresidenta, tras un frustrado autogolpe de Estado de este.
Es investigada también por supuestamente aceptar obsequios suntuosos como escandalosos Rolex y joyas ocultas, ocultar su incapacidad física para ejercer el cargo cuando se sometió a una serie de operaciones cosméticas y manipular firmas en varios decretos durante el tiempo que estuvo convaleciente.
Boluarte, la primera presidenta de Perú, fue removida fulminantemente al amanecer de este viernes por el Congreso tras perder el respaldo de los partidos de derecha que la sostenían en el poder, ante su abrumadora impopularidad, ya que solo un 3 % de aprobación entre los peruanos según varios sondeos, y la proximidad de comicios nacionales convocadas para abril de 2026.























