Residentes de Washington Heights denuncian una alarmante escalada en los precios de artículos esenciales.
Altagracia Méndez, en un supermercado, ilustra la brutal realidad: “el paquete de patita ya cuesta entre 7 y 8 dólares”.
“La inflación se dispara, los salarios se estancan. ¿Hacia dónde vamos? Nos tocará devorarnos unos a otros”, lamentó Pablo Acosta.


“Deseamos comprar lo necesario y nos vemos obligados a limitar severamente nuestras compras”, expresó.
Thomas Acevedo, con su carrito medio vacío, sentenció: “Es una odisea, muy complicado. Apenas si el sueldo alcanza para lo básico. Los supermercados tienen precios desorbitantes”.
Además, la comunidad manifiesta profunda angustia ante la posible supresión de la vital asistencia gubernamental mediante “cupones”.
“Si nos retiran este apoyo, el futuro de nuestras familias será totalmente incierto e insostenible”, afirmó Andrés Gómez.

























