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California.- USA TODAY
La final del Super Bowl logró confirmar que el evento mediático más visto en Estados Unidos es el gran termómetro cultural del mundo. Bajo los focos de Levi’s Stadium, Bad Bunny paralizó el show vestido de blanco, como si liderara un ritual donde la potencia latina fue protagonista absoluta. Lo ocurrido no fue solo un show: fue un impacto de identidad ante más de 135 millones de espectadores, según las cifras históricas que reporta CBS News.
Mientras la superestrella puertorriqueña transformaba el estadio en un paraíso caribeño —palmeras, caña de azúcar y orgullo—, en internet estallaba una tendencia alterna. El “All-American Halftime Show” de Turning Point USA, vía YouTube y liderado por Kid Rock, alcanzó 6.1 millones de usuarios concurrentes, demostrando que la batalla cultural del país ya no ocurre en un solo lugar, sino en múltiples pantallas.
La brecha entre ambos ratings no solo mide el éxito masivo; también revela una sacudida demográfica y un cambio de era en Estados Unidos.
Bad Bunny hizo historia como el primer artista en cantar íntegramente en español durante el halftime del espectáculo más viral del planeta. Desde “Tití Me Preguntó” hasta “NUEVAYoL,” el ídolo global conectó a todas las generaciones.























