El show de medio tiempo del Super Bowl se ha transformado en el fenómeno musical más impactante a nivel mundial.
Lo que comenzó como un simple intermedio de bandas escolares, hoy es la vitrina global donde explotan la música, la cultura pop y el negocio del entretenimiento.
Con el tiempo, el éxito de estos conciertos se mide por su pegada cultural y por el récord de audiencia que logran captar en televisión y plataformas digitales.
Un punto de giro histórico ocurrió en 1993, cuando Michael Jackson dominó el escenario del Super Bowl XXVII. Su actuación cambió las reglas del juego y atrajo a 133.4 millones de personas, una marca que por décadas fue el estándar de oro para cualquier artista.
Ese show demostró que el medio tiempo podía ser incluso más viral que el propio partido de la NFL.
Tres décadas después, el trono fue reclamado por Kendrick Lamar en el Super Bowl LIX de 2025. Su presentación alcanzó los 133.5 millones de espectadores, rompiendo el récord histórico de audiencia. El show mezcló una estética visual brutal, coreografías épicas y sus mayores hits, reventando las tendencias en redes sociales y la conversación global.
Kendrick Lamar se presenta durante el espectáculo de medio tiempo de Apple Music del Super Bowl LIX, entre Chiefs y Eagles, el 9 de febrero de 2025.
Antes de este hito, el show de Usher en 2024 también fue tendencia al congregar a más de 123 millones de seguidores. Su apuesta por la nostalgia y el baile consolidó su estatus en el pop y el R&B, disparando sus reproducciones en las plataformas de streaming tras la actuación.
La edición de 2023 con Rihanna sigue en el top de los más vistos con 121 millones de espectadores. Su esperado regreso, sumado a una puesta en escena minimalista y el anuncio sorpresa de su embarazo, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la historia reciente y un éxito total en YouTube.
Rihanna en el medio tiempo del Super Bowl LVII entre los Kansas City Chiefs y los Philadelphia Eagles en el State Farm Stadium en Glendale, Arizona, el 12 de febrero de 2023.
En este ranking de leyendas también destaca Katy Perry, quien en 2015 sumó 118.5 millones de televidentes. Su show fue un despliegue visual increíble y lleno de colores, posicionándose como una de las presentaciones más compartidas y buscadas en internet durante años.
Estos espectáculos no solo dominan la televisión, sino que ahora viven en el mundo digital. Hoy, los shows de medio tiempo generan millones de vistas en TikTok e Instagram, ampliando su dominio cultural mucho después del silbatazo final.
El crecimiento de este evento refleja la fuerza de la industria musical, que usa el Super Bowl como la plataforma definitiva para relanzar carreras y conectar con audiencias de todas las edades.
Cada año la presión sube, y los artistas deben superar el nivel de producción y las expectativas de un público que exige un show de nivel mundial.
Bajo este panorama, el Super Bowl 2026 apunta a ser el más visto de la historia. El anuncio de Bad Bunny como la estrella del medio tiempo ha desatado una locura total, impulsada por su dominio global y su poder para movilizar a la juventud a través de la música urbana y el orgullo latino.
El desafío está planteado. Con récords listos para ser rotos y el mundo entero atento al Conejo Malo, la gran pregunta es si su presentación logrará el primer lugar de los shows más vistos o si impondrá una nueva marca imbatible en el evento más grande del deporte y la música.























