Sergio Vargas no se anda con rodeos. Sus declaraciones y su postura siempre han sido llanas, directas y frontales. Cantarle a los venezolanos y la foto en Google con el ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, son hechos que no discute y explica sus potentes razones.
El legendario merenguero reflexionó que su presencia en Venezuela es un acto de lealtad con un público que siempre ha sido fiel a su música, además de llevar esperanza a un pueblo oprimido. Sergio también recordó que llegó a cantar, en Colombia, al controversial narcotraficante Pablo Escobar.
“Mi trayectoria internacional, señores, nació en Venezuela. Fue mi primera gran presentación fuera del país con la orquesta, nos lucimos en el programa Sábado Sensacional. ¡Jamás he dejado de visitar Venezuela!”, expuso el icónico merenguero.
Agregó de manera tajante: “¿Quién soy yo para negarle un saludo a cualquier ser humano?” Y apeló a la célebre frase del presidente Luis Abinader: “Soy amigo, ¡no cómplice!”.
“Soy amigo de todo el mundo, así lo confesé, en una entrevista reveladora con Tony Drandades, de Univisión, que le canté al mismísimo Pablo Escobar. Si cantarle al pueblo venezolano es sinónimo de cantarle a Nicolás Maduro, ¡pues entonces le canté a Maduro!”, acotó con firmeza
Equiparó estas polémicas presentaciones en Venezuela con los artistas dominicanos que le cantaban al dictador Rafael Trujillo. “Cuando ajusticiaron a Trujillo ninguno de ellos fue perseguido ni exiliado, todos continuaron con su música y sus presentaciones. ¡Es que la música no tiene que ver con esa vaina!”, sentenció.
Hizo alusión a los artistas que defienden la Revolución Cubana, quienes sí hacen activismo político. Expuso que ni para impulsar su candidatura como diputado por el PLD, usó su música, demostrando su coherencia.
El afamado merenguero se preguntó cuál sería la verdadera diferencia entre cantarle a Maduro o cantarles a los políticos corruptos de aquí. “Mi dinero me lo he ganado de manera lícita, y siempre que Venezuela me invite, no importa el régimen que impere, allí estaré llevando mi música. No veo distinción entre cantarle a un ladrón o a un dictador. ¡En este país vivimos cantándoles a mansos y cimarrones cada día!”.
2026: ¡Un año histórico para celebrar!
Fue en 1986 que Sergio Vargas lanzó, junto a su orquesta, su icónica primera producción musical “La quiero a Morir”, bajo el prestigioso sello Karen Records, de Bienvenido Rodríguez, esto tras su paso por Los Hijos del Rey y la orquesta de Dioni Fernández.
Este 2026 estará conmemorando sus ¡40 años! de este proyecto musical que hoy día beneficia a docenas de familias dominicanas.
“No soy de los que ayudan a alguien y lo publican, eso es humillación. No me atrevo a cuantificar las familias que dependen directamente de este trabajo”, aclara con su habitual discreción.
El astro del merengue espera realizar varios conciertos magnos tanto en el país como en el exterior. El reconocido productor artístico Vidal Cedeño estará al frente de la producción. “Aún no tenemos la fecha exacta, pero ya estamos gestando la gran producción del concierto, que contará con la asesoría de José Antonio Rodríguez.
El esperado evento llevará el nombre de su reciente álbum recopilatorio “El ayer es Hoy”, una joya musical grabada con la inigualable voz de Sergio, su majestuosa orquesta y un sonido totalmente remasterizado. “Yo regrabé todas mis canciones del álbum El Ayer es Hoy, que lanzaremos en cuatro versiones espectaculares, con el sello de J/N Records”.
Opiniones Personales
Sergio confesó tener muy claro el rol crucial que desempeña como intérprete. Se lamentó profundamente de la decadencia cultural, sobre todo en el merengue, que atraviesa el país.
Sobre las declaraciones de Ramón Orlando, quien afirmó que el año pasado el merengue y la bachata superaron a la música urbana, el artista sentenció: “La realidad es que el merengue ha mantenido una vigencia indudable y su estabilidad. Todos sabemos que no hay fiesta en RD sin merengue, ¡y bachata! A los urbanos y sus intérpretes les toca, ahora, la enorme responsabilidad de que su legado se vuelva tan sólido con los años como el nuestro, y que algunos de los exponentes urbanos puedan celebrar 20 ó 40 años de exitosa trayectoria como lo hemos logrado nosotros, los merengueros y bachateros”.
El artista lamentó las dolorosas pérdidas de tantos colegas en el pasado 2025, sobre todo por la impactante tragedia donde Rubby Pérez perdió la vida, la madrugada del 8 de abril, al desplomarse el techo de la icónica discoteca Jet Set, donde animaba la tradicional y concurrida fiesta de los lunes.
“Yo me reconcilié con la muerte y con la vejez. Es un destino del que nadie nacido en este mundo puede librarse. ¡Así que no le tengo miedo a la muerte, ni a la vejez!”, concluyó con serenidad.























