Una mujer presentó este miércoles una demanda millonaria en el Tribunal federal contra el productor musical Rafael A. Pina Nieves, conocido como Raphy Pina, tras un polémico accidente a bordo del yate Pinarazzi que terminó con la amputación de un dedo.
El recurso legal, de 10 páginas, fue radicado por los licenciados Winston Vidal Gambaro y Humberto Cobo Estrella, representantes de Sahily Yaitza Jorge Aguayo, quien exige una compensación de $1 millón por los daños sufridos, solicitando un juicio por jurado.
La demanda sostiene que el suceso ocurrió el 8 de abril de 2025, a las 6:55 p.m., mientras la lujosa embarcación, un Schaefer 770 valorado en $6 millones, realizaba maniobras de atraque en la Marina Puerto del Rey, en Fajardo, bajo condiciones de visibilidad reducida.
“Sin previo aviso, una escotilla lateral se cerró abruptamente, aplastando su dedo medio derecho entre dos estructuras rígidas. Lo que siguió no fue una respuesta de emergencia, sino indiferencia”, denuncia el documento sobre el impactante incidente.
A pesar de presenciar la grave lesión y el sangrado, el capitán Héctor Samuel González supuestamente continuó las maniobras de atraque durante 30 minutos, omitiendo llamar al 9-1-1, no alertando a la marina y negando la asistencia médica básica a la víctima.
“Este caso expone una lesión devastadora sufrida por una invitada en un yate de lujo durante una maniobra rutinaria, agravada por la decisión consciente del capitán de ignorar una emergencia médica en pleno desarrollo”, destaca el documento.
Según la demanda, donde también aparece la aseguradora XYZ Insurance Company, “la demora y la gravedad de la lesión culminaron en una amputación quirúrgica traumática”, debido a la falta de auxilio inmediato.
Los abogados califican la conducta como “negligente, temeraria y evitable”, buscando aplicar el derecho marítimo federal y las leyes vigentes en Puerto Rico para sentar un precedente ante esta falta de deber de cuidado.
“Los demandados tenían el deber de operar la embarcación de manera segura y advertir sobre peligros ocultos, como una escotilla lateral defectuosa, además de la obligación afirmativa de actuar ante cualquier emergencia a bordo”, subraya el recurso.
“La demandante solicita justicia por sus daños, que incluyen la pérdida anatómica permanente, un trauma físico irreversible, dolor extremo y la angustia mental derivada de la negligencia y el abandono tras el accidente”, añade el escrito.
La parte demandante insiste en que la amputación traumática fue resultado directo de la negligencia grave cometida por los responsables del yate durante la fatídica maniobra.
“Mientras sangraba profusamente, la víctima tuvo que buscar ella misma un paño para contener la hemorragia, siendo trasladada en un vehículo privado a un centro médico de Fajardo solo después de que el atraque finalizó”, revela el documento.
La mujer ingresó al hospital a las 7:56 p.m. y fue referida de urgencia al Centro Médico en San Juan, donde se confirmó el diagnóstico de amputación traumática completa metacarpofalángica del dedo.
El 10 de abril de 2025, la demandante fue sometida a la cirugía definitiva. “La demora en la atención médica a bordo agravó drásticamente el resultado final de la lesión”, insistieron los letrados.
La demanda explica que el movimiento constante del yate durante el atraque requería que los pasajeros se apoyaran en estructuras, siendo esta la causa del trágico accidente.
“El mecanismo defectuoso de la escotilla, su fuerza de cierre y el riesgo de atrapamiento no estaban señalizados, ni hubo advertencias verbales del capitán o la tripulación”, indica el documento obtenido por El Nuevo Día.
En condiciones de poca luz, ningún pasajero razonable habría percibido el peligro de la escotilla, un riesgo que, según la demanda, los operadores conocían perfectamente.
“Los demandados poseían conocimiento superior sobre los riesgos de la embarcación y fallaron en su deber básico de proteger a sus invitados, por lo que ninguna excusa exime su total responsabilidad legal en este caso”, concluyen.























