Pionero de la tecnología satelital, Rahintel marcó un hito histórico como el primer canal privado de la República Dominicana. Esta emblemática planta fue fundada hace 67 años por el visionario ingeniero Pedro Pablo Bonilla el 28 de febrero de 1959, iniciando sus transmisiones por la frecuencia del canal 7.
Para ese entonces, el espectro televisivo nacional estaba dominado por el Palacio Radiotelevisor La Voz Dominicana, canal 4, inaugurado en Ciudad Trujillo el 1 de agosto de 1952 por José Arismendy Trujillo Molina (Petán).
A diferencia de la nueva propuesta, la planta estatal mantenía un formato rígido y tradicionalista, centrado exclusivamente en la propaganda política del régimen de Trujillo.
La visión de Pepe Bonilla con Rahintel era transformar la sociedad dominicana, apostando por la educación de calidad y sirviendo como una plataforma moderna para que el sector comercial e industrial promocionara sus marcas.
El ambicioso proyecto se instaló originalmente en el Centro de los Héroes, aprovechando los terrenos de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, un punto estratégico de la capital dominicana.
Rahintel rompió esquemas con un estilo artístico más liberal, lo que generaba fuertes tensiones con Petán Trujillo. Sin embargo, los vínculos directos de Bonilla con Rafael Leónidas Trujillo Martínez (Ranfis) blindaron al canal de cualquier intento de censura o expropiación.
Bajo esa libertad creativa nacieron clásicos de la televisión dominicana como La Hora del Moro, producido por el maestro Rafael Solano. Este espacio se convirtió en la cuna de grandes estrellas de nuestra música como Niní Cáffaro, Luchy Vicioso, Francis Santana, José Lacay y el Chino Joa.
La parrilla programática de Rahintel incluía éxitos inolvidables como Escala del Arte, Revista Audio Visual con Homero León Díaz, Estudio 2 bajo la producción de Elías Muñoz, y los programas de opinión Nuestro Mundo y Mundo RPM.
El entretenimiento familiar se completaba con los dibujos animados más populares del momento y las legendarias telenovelas venezolanas de Venevisión y Radio Caracas Televisión que paralizaban a la audiencia nacional.
Edificio histórico de Rahintel en las proximidades del Centro de los Héroes.
Durante la época de la dictadura, el acceso a la televisión era un lujo con horario limitado, transmitiendo habitualmente desde las 6:00 de la tarde hasta cerca de la medianoche.
En 1966, Rahintel dio un gran salto tecnológico expandiendo su señal al Cibao y todo el norte del país a través de los canales 7 y 11. En Santiago se sintonizaba por el canal 11, mientras que en Cotuí llegaba mediante el canal 70 de Nabisa.
Para 1969, el canal hizo historia con el estreno de El Pueblo Cuestiona, de Ercilio Véloz Burgos, el primer programa de panel de la televisión local. Los más pequeños también tuvieron su espacio icónico con Rahintel Infantil y la animación de Héctor Montás en los años 70.
La opinión pública fue moldeada por programas de gran influencia como Temas y Opiniones con Héctor Pérez Reyes, y la Mesa Redonda junto a Ramón Puello Báez y Santiago Estrella Véloz.
Otros referentes fueron Enfoque con el Dr. Bruno Pimentel, Esta es su Casa de Miladys de Cabral y el pionero programa de cocina Amas de Casa producido por Adria de Mañón.
Los domingos se vestían de gala con Encuentro conducido por Ellis Pérez y Freddy Reyes. Hacia 1973, el canal innovó con Recién Casados y la transmisión de Hermanos Coraje, la primera telenovela en color que cautivó a los dominicanos.
La cultura cinematográfica tuvo su máximo exponente en la Última Tanda, donde el crítico Armando Almánzar analizaba los mejores largometrajes. Posteriormente, en 1983, nació el influyente matutino Buenos Días con Miladys de Cabral.
La credibilidad informativa se consolidó en marzo de 1976 con Rahintel en las Noticias, ofreciendo tres emisiones estelares que se convirtieron en referencia obligada para el país.
Grandes voces de la locución dominicana pasaron por su redacción:
René Martínez, César Bobadilla, Federico Astwood, Eduardo Guerrero, Gustavo Olivo y Zaraida de Marchena, junto a Carmen María Espaillat, Eddy Ramírez Hirujo y Pedro Pérez Vargas.
El análisis de la actualidad estaba en manos de expertos como Salvador Pittaluga Nivar, Danny Hernández, Ramón Puello Báez y Félix Reyna.
En el ámbito deportivo, Rahintel brilló con la narración del legendario Tomás Troncoso y el estilo inigualable del cubano Buck Canel en la famosa Cabalgata Deportiva Gillette.
La dirección de prensa contó con figuras de la talla de Max Reynoso y Héctor Pérez Reyes, bajo la supervisión técnica del experimentado Vinicio Lembert.
Con la instalación de nuevos transmisores de alta potencia, la señal se optimizó en toda la región norte, identificándose orgullosamente como Canal 7 Cibao.
En 1983, se cerró un ciclo cuando Pedro Pablo Bonilla vendió Rahintel al Grupo Financiero Universal, liderado por el banquero Leonel Almonte.
Para el año 1999, la frecuencia pasó a manos del Grupo Mercasid, transformándose en Antena Latina y modernizando su propuesta visual.
En la actualidad, el legado de aquel primer canal privado continúa a través de Antena 7, operado por la red internacional de medios Albavisión.























