La madre del famoso rapero Sean ‘Diddy’ Combs, actualmente tras las rejas, ha arremetido contra la polémica serie de Netflix sobre su hijo por incluir «mentiras» e “inexactitudes sobre su crianza y la vida familiar».
Esas mentiras y falsedades «se hacen intencionalmente para engañar al público y dañar aún más nuestra reputación”, escribió Janice Combs en un comunicado exclusivo para Deadline.
Netflix lanzó el pasado 2 de diciembre el documental «Sean Combs: The Reckoning» (Ajuste de Cuentas), una producción explosiva sobre la vida del polémico rapero Puff Daddy, también conocido como Diddy, que está logrando un éxito rotundo en la plataforma.
Tras haber estado en el tribunal de Manhattan junto a sus nietos durante casi todos los días del juicio de dos meses en el que su hijo enfrentó cargos de tráfico sexual, entre otros delitos graves, Janice Combs insiste en que el documental es una farsa llena de falsedades.
La serie ha sido producida por su acérrimo rival, el artista «50 Cent», y dirigida por Alexandria Stapleton.
Janice Combs niega rotundamente que Diddy la haya maltratado en algún momento, como se afirma en la serie.
El equipo legal de Diddy también envió una advertencia legal a Netflix para detener la emisión de la miniserie sobre la polémica estrella del rap, alegando el uso de contenido «robado».
Un portavoz de Diddy reforzó las acusaciones contra Netflix por usar “material sustraído sin autorización” y calificó la serie de “pieza de propaganda vergonzosa”.
Diddy ya había presentado previamente una demanda millonaria de 100 millones de dólares por difamación contra NBCUniversal por otro documental previo emitido en Peacock: «Diddy: The Making of a Bad Boy».
El magnate de Bad Boy Records, Diddy, impulsor de las carreras de músicos como The Notorious B.I.G. o Danity Kane, ahora cumple condena tras ser hallado culpable en julio de dos cargos por transporte de prostitución.
Tras un juicio que se alargó dos meses, Diddy, de 55 años, fue absuelto de los cargos más graves que enfrentaba, de tráfico sexual y crimen organizado.
La fiscalía acusaba a Diddy de obligar a sus exnovias a participar en encuentros con trabajadores sexuales masculinos que normalmente incluían consumo de drogas, como éxtasis o ketamina, y que podían durar días.























