El icónico salsero dominicano José Alberto ‘El Canario’, quien ofrece un concierto este miércoles en Puerto Rico para celebrar sus cinco décadas de exitosa carrera musical, asegura a EFE que el género de la salsa “se ha mantenido como el #1” entre otros ritmos, pese a que algunos intentan desbancarlo.
“La salsa, para mí, siempre ha brillado en la cima, porque yo nunca, en mis cinco décadas, he parado. He trabajado toda la vida sin parar. Lo único que me detuvo fue la pandemia, y desde mi casa hice el libro de mis vivencias que está en correcciones”, sostuvo José Alberto Justiniano Andújar, la leyenda viva de la salsa dominicana.
El cantante resaltó que la salsa ha recibido un impulso renovado con el innovador proyecto musical de Bad Bunny ‘Debí Tirar Más Fotos’, en el que incluyó la vibrante salsa y los ritmos autóctonos puertorriqueños de la bomba y la plena, catapultándolos a una visibilidad global.
“Agradezco a Bad Bunny por este movimiento transformador que ha incursionado en la música autóctona y ha despertado el interés de las nuevas generaciones por nuestra música”, aseguró.
José Alberto nació el 22 de diciembre de 1957 en el corazón de Villa Consuelo, Santo Domingo, la vibrante capital de República Dominicana, cuna del merengue y la bachata pero, a sus 7 años, se mudó con su madre a Puerto Rico.
Puerto Rico, su “plaza” salsera más importante
Para el legendario salsero, Puerto Rico es “la mata” de su arte salsero por más de medio siglo y “la plaza” más trascendental de su trayectoria.
“Aquí es donde reside el alma de la salsa. Siempre he estado profundamente agradecido con mis colegas, quienes cada vez que los convoco, responden con un rotundo sí”, comentó el inmortal intérprete de éxitos como ‘Discúlpeme Señora’, ‘Ese es mi amigo’ o ‘Hoy quiero confesar’.
El hecho de ser dominicano, “nunca” ha sido un impedimento para brillar en el competitivo género de la salsa, donde predominan talentos de otras nacionalidades, especialmente puertorriqueños.
“Soy de los pocos salseros que ha sido plenamente aceptado e incluido por esta tierra y por los queridos puertorriqueños. Ellos siempre me han brindado su admiración, sus aplausos, y sus puertas siempre han estado abiertas para este dominicano”, subrayó.
Un claro ejemplo de esta hermandad salsera se manifestará en su gran concierto de este miércoles en el Coca-Cola Music Hall, en San Juan. Contará con invitados de la talla de los maestros de la salsa Tito Nieves, Charlie Aponte y Don Periñón, así como con las voces frescas de la nueva generación salsera: Luis Vázquez, Carlos García y Christian Alicea.
Inmerso en la Salsa de Nueva York
A sus diez años, tres años después de su llegada a Puerto Rico, su madre decidió establecerse en la efervescente Nueva York, epicentro del surgimiento de la mayoría de las orquestas y estrellas de la salsa que hoy conocemos.
“Quedé inmerso y apasionado con este ritmo, y la vida me ha sonreído; no tengo quejas”, afirmó ‘El Canario’, el maestro del son, quien en Nueva York fue reclutado a los catorce años para participar como bongocero en el vibrante grupo Chorolo y su Combo.
El talentoso músico prosiguió su ascenso en el mundo de la salsa con orquestas de renombre como La Sonora del Caribe, la de César Nicolás, y La Típica 73, consolidándose como su intérprete principal por varios años.
A finales de 1982, José Alberto tomó la audaz decisión de fundar su propia orquesta, con la que grabó su aclamado primer disco, ‘Típicamente’, seguido del icónico ‘Canta Canario’.
El inigualable artista fue también pionero en la vibrante década de los ochenta, junto a otras figuras de la salsa, en el desarrollo de la salsa romántica, y se erigió como un virtuoso sonero, un maestro de la improvisación en sus espectáculos, donde deleitaba al público con sus duelos con gigantes como los recordados Cano Estremera o Lalo Rodríguez, y el incomparable Domingo Quiñones.
José Alberto confesó que “extraña” esos apasionantes duelos, aunque admitió que no disfrutaba cuando “se tornaba demasiado personal”: “Me salgo de todos los patrones al momento de improvisar en vivo… soy un alma libre en el escenario”, reveló.























