¡Impactante revelación! Emilia Clarke, la icónica actriz de Juego de Tronos, confesó que uno de los momentos más extremos durante la filmación de su nueva y controversial serie “Ponies” fue un día de rodaje donde tuvo que grabar tres intensas escenas de sexo seguidas, ¡y terminó con una costilla rota!
«Tres hombres, durante varias horas», contó Clarke en una explosiva entrevista concedida a TheWrap. «La situación era: ‘me sentaré aquí, ustedes vendrán y simularemos tener sexo’. ¡Terminé con una costilla fracturada ese día!», rememora la estrella.
En “Ponies”, Clarke y Richardson encarnan a Bea y Twila, dos secretarias que trabajan en la embajada de Estados Unidos en el Moscú de 1977. Después de que sus esposos fallecen en misteriosas circunstancias, ambas se transforman en audaces agentes de la CIA. Durante su arriesgada investigación, el personaje de Clarke seduce estratégicamente a altos agentes del KGB para conseguir información clave.
«¡Realmente pasó! Es tan menudita y delicada, ¡y se fracturó una costilla!«, secundó su compañera de reparto durante la entrevista. «No fue una rotura total, solo se salió un poco», matizó Clarke.
Además, la diva recordó el momento exacto en que visitó al médico y, sin rodeos, le reveló la causa de su lesión cuando el doctor le preguntó qué le había pasado. «¡’Fue por sexo’! ¡’Tres veces seguidas’!», asegura que le dijo.
La actriz ya había abordado previamente el tema de sus escenas más explícitas en las primeras temporadas de Juego de Tronos. Emilia Clarke confesó que algunas de esas tomas eran «totalmente innecesarias» y que le costaba mucho aparecer sin ropa frente a las cámaras. «¡Las críticas le llovieron por las escenas de sexo y los desnudos! Algo que, según ella, es antifeminista. ‘El verdadero problema son las mujeres que atacan a otras mujeres. ¡Es lamentable!’, sentenció.»























