Este martes a la medianoche, el maestro Wilfrido Vargas estrena en todas las plataformas digitales “Eternamente Rubby”, el emotivo tributo a Rubby Pérez, cuya voz se apagó tras la tragedia del colapso del techo en la icónica discoteca Jet Set, la madrugada del 8 de abril de 2025.
Conmovido por un vacío que aún duele en todo el país, Wilfrido confesó que el duelo fue el proceso necesario para transformar la tristeza en este homenaje musical.
“Quise esperar por respeto al dolor que sentimos todos, la familia, el pueblo dominicano y quienes compartimos con Rubby sus sueños”, expresó el Beduino Mayor.
Hoy, al cumplirse un año de su partida, el maestro del merengue reafirma que la música es el mejor lenguaje para mantener viva la memoria de un grande.
“Un año después de su inesperada partida, decidimos rendirle este humilde tributo”, afirmó Vargas, en palabras que celebran el legado imborrable de Rubby Pérez en la historia del merengue.
Con una dedicatoria lírica, Vargas evoca la esencia de su “hermano de vida”, exaltando la disciplina, el talento inigualable y esa potencia vocal única que convirtió a Rubby en un ídolo de la República Dominicana.
Bajo la autoría y arreglos de Wilfrido Vargas, cada verso se alza como un testimonio de admiración y un acto de amor eterno hacia quien marcó a generaciones.
El homenaje, producido por Vargas, Emmanuel Emaul y José Antonio Hernández, adquiere un peso histórico al conmemorar el primer aniversario de la tragedia que enlutó a la nación.
La historia entre Wilfrido y Rubby comenzó en los 80. El veterano músico le pidió a Rafael Cholo Brenes que le cediera a Rubby para una presentación, pero terminó ofreciéndole un contrato permanente que cambiaría el curso del merengue.
«Wilfrido buscaba un cantante con chispa, que conectara con el público y pusiera a la gente a gozar», recordaba Rubby anteriormente en entrevistas.
Y añadía: «Él vio algo en mí desde la primera fiesta y me contrató mejorando mi salario, fue como un sueño hecho realidad».
Su debut discográfico juntos fue «Porque no te tengo», alcanzando el éxito masivo con el inolvidable «El africano» en 1983.
Un año después, la voz de Rubby retumbaría con el clásico «Volveré», bajo la producción de Ramón Orlando. Su trayectoria incluye éxitos como «Para que no me olvides», «El hombre divertido» y «El funcionario», consolidando 22 grandes temas en apenas cinco años de historia compartida.























