Después de dos años de intensas investigaciones, impactantes acusaciones y un mediático juicio, el caso contra el magnate del hip-hop Sean John Combs, mundialmente conocido como ‘Puff Daddy’ o ‘Diddy’, se cerró el pasado 3 de octubre con una sentencia que muchos consideran increíblemente menor de lo esperado: 50 meses de prisión y una multa de 500.000 dólares.
En julio, ya se habían desestimado los cargos más graves, incluyendo crimen organizado y tráfico sexual, los cuales fácilmente podrían haberle acarreado una pena máxima de cadena perpetua.
Finalmente, solo se le condenó por dos cargos de transporte para ejercer la prostitución, considerados los delitos más leves de todo el expediente, todos ellos relacionados con las infames maratones sexuales o ‘freak offs’ que el rapero orquestaba entre prostitutos y sus entonces parejas.
El escandaloso mundo de excesos y celebridades
Estas maratones, donde la sentencia confirma que el artista abusó de su inmenso poder para manipular y dañar «física y psicológicamente» a mujeres, se realizaban durante las legendarias ‘White Parties’ (‘Fiestas Blancas’) que Diddy organizaba, principalmente en su opulenta mansión de East Hampton, el exclusivo destino de verano de la élite neoyorquina.
Allí, el cantante citaba a sus exclusivos invitados, quienes debían vestir de blanco y acudían en masa, atraídos por la fama desmedida que rápidamente adquirieron estas fiestas, a las que asistían hasta un millar de personas.
Nombres de peso como los de Jennifer López -quien fue pareja de Diddy entre 1999 y 2001-, Leonardo DiCaprio, Beyoncé, Paris Hilton, Mariah Carey, Ashton Kutcher, Demi Moore, Kim Kardashian, Jay Z, Sarah Jessica Parker, Ashley Olsen, Russel Brand o Mel B, estuvieron entre las incontables celebridades que deslumbraron en estas fiestas, cuya primera edición data de 1998.
Rostros famosos que se divertían a sus anchas, como testifican las numerosas imágenes virales de esas fiestas que han circulado por años en las redes sociales, aparentemente sin conocer los oscuros secretos que se desataban una vez que la mayoría se retiraba de la mansión.
Fue entonces cuando comenzaban las infames maratones sexuales, un entramado que salió a la luz e inició la investigación cuando la cantante Cassie Ventura denunció en 2023 por abuso sexual a Diddy, quien era su pareja en ese momento.
Las explosivas acusaciones de tráfico sexual
Las valientes denuncias de Ventura y de otra mujer, identificada como ‘Jane’, detonaron una investigación federal que destapó «espectáculos sexuales elaborados», en los que Diddy presuntamente forzaba a diversas mujeres a mantener relaciones con trabajadores sexuales masculinos, a menudo bajo los efectos de poderosas drogas, según confirmó la Fiscalía de Nueva York.
El 25 de marzo de 2024, las autoridades llevaron a cabo espectaculares allanamientos en las lujosas residencias de Combs en Los Ángeles, Nueva York y Miami, como parte crucial de una investigación federal de alto perfil. Durante estos registros, encontraron armas de fuego, munición y una gran cantidad de dispositivos electrónicos que guardaban impactantes imágenes y vídeos de los encuentros sexuales.
En septiembre de 2024, finalmente fue detenido en la vibrante Gran Manzana e ingresó en una prisión de Brooklyn, donde sigue cumpliendo la pena reducida que finalmente se le impuso.
Lo más alarmante es que había sido denunciado por acoso sexual por más de 120 personas, incluyendo hombres, mujeres y al menos 25 menores de edad en el momento de los hechos. Sin embargo, el juicio posterior, para sorpresa de muchos, se centró únicamente en cuatro de estos escalofriantes casos.
Inicialmente, Combs fue imputado con graves cargos de conspiración de crimen organizado, tráfico sexual ejercido mediante la fuerza, fraude o coacción y trata de personas en un tribunal federal de Nueva York.
Y en abril de 2025, la fiscalía le sumó dos delitos más: un nuevo cargo de tráfico sexual y otro de transporte con fines de prostitución.
El juicio mediático que paralizó a la opinión pública
Finalmente, el esperado juicio comenzó el 5 de mayo de 2025 en Manhattan y se prolongó por intensas ocho semanas.
Uno de los testimonios más escalofriantes y contundentes fue el de la propia Cassie Ventura, quien detalló brutales agresiones y una violación, además de haber sido forzada a participar en encuentros con decenas de trabajadores sexuales mientras Combs se masturbaba.
A lo largo del tenso proceso, la Fiscalía presentó a 34 testigos clave, mientras la defensa, sorpresivamente, no llamó a ninguno. El propio Diddy, además, decidió no testificar.
En el exterior del tribunal, cada día se congregaban decenas de personas, manifestándose tanto a favor como en contra del polémico cantante, en un verdadero circo mediático. En el interior de la sala, el aforo limitado permitía la entrada a apenas tres docenas de personas, lo que llevó a grandes medios, como el prestigioso New York Times, a la inusual medida de contratar gente que hiciera fila toda la noche para asegurar un sitio a sus redactores.
La tensión se palpaba tanto fuera como dentro, exacerbada por la presencia de algunos de los siete hijos del rapero, y de figuras influyentes como el siempre polémico Kanye West, quien asistió a una de las sesiones clave del juicio.
Todo este impactante espectáculo judicial culminó en julio, cuando Diddy fue absuelto de los delitos más graves que se le imputaban, generando gran controversia. En octubre, finalmente se le condenó a apenas 50 meses de cárcel por tan solo dos cargos de transporte para ejercer la prostitución.
Apenas dos meses después, su tiempo en el penal ya ha sido aumentado en un mes debido a presuntas violaciones de las estrictas normas en la cárcel, según reportes de medios estadounidenses. De momento, su salida de prisión está prevista para junio de 2028. ¿Se cambiará Diddy de nuevo de nombre para iniciar una nueva y polémica fase de su vida?























