El merengue dominicano retumbó con fuerza en el Carnaval de Barranquilla. El maestro Juan Luis Guerra fue la gran estrella invitada para la coronación de los reyes de la fiesta más emblemática de Colombia y Patrimonio de la Humanidad, que se celebra del 14 al 17 de febrero.
Juan Luis Guerra puso a vibrar a miles de personas con sus hits mundiales el pasado viernes 13 de febrero, contando con la participación especial de su compatriota, el galán Eddy Herrera, llevando el sabor de RD a tierras colombianas.
En la espectacular Batalla de Flores, un desfile multitudinario junto al río Magdalena donde participan más de 14,000 danzantes, el carismático merenguero Sergio Vargas también dijo presente para poner a gozar a la fanaticada.
Los organizadores de la Batalla de Flores diseñaron el desfile bajo el concepto de «río de emociones», un tributo al colorido del carnaval como un gran río vivo donde se mezclan la tradición, la majestuosidad y la alegría pura de Barranquilla.
A lo largo del famoso ‘cumbiódromo’ de la Vía 40, más de 50,000 asistentes disfrutaron de un show impresionante donde el calor caribeño no detuvo el entusiasmo de quienes viven el carnaval como la máxima expresión del folclor de la región.
«Con la Batalla de Flores arrancamos cuatro días de la fiesta más grande de Colombia, una temporada donde barranquilleros y turistas conectan con las emociones del Caribe y el arte de nuestro carnaval», destacó Juan José Jaramillo, director de la organización del evento.
Río de marimondas
Las marimondas, esos coloridos disfraces que parodian de forma jocosa a los personajes poderosos, fueron los más populares en la Batalla de Flores, creando un río humano de orejas gigantes y narices largas que derrochan humor y picardía.
Junto a ellos desfilaron grupos folclóricos tradicionales de garabatos, congos, monocucos y las famosas negritas puloy, que representan el alma y la esencia de esta celebración caribeña.
Familias completas, como la de Alberto Gómez, mantienen viva la tradición participando cada año con los atuendos más representativos del carnaval barranquillero.
«En mi familia desfilamos todos los años; el disfraz de marimonda ya es parte de nuestro ADN», comentó Gómez mientras compartía la experiencia con su hijo pequeño de siete años.
Parodia y actualidad mundial
Como es costumbre, la actualidad mundial inspiró las comparsas de la Batalla de Flores, mezclando sátira política y cultura pop en un solo escenario.
Llamó poderosamente la atención la personificación de Donald Trump, acompañado por representaciones de Nicolás Maduro, Cilia Flores, Hugo Chávez y Fidel Castro, quienes compartieron escena de forma creativa con personajes como la Mujer Maravilla y el sonero venezolano Óscar De León.
El desfile también incluyó homenajes a leyendas como Celia Cruz, Joe Arroyo y Michael Jackson, quienes «bailaron» al ritmo de la champeta, mientras figuras como El Chavo del 8 y Mario Bros saludaban al público apostado en el ‘cumbiódromo’.
Carrozas y sostenibilidad
Las carrozas fueron un despliegue de color donde la reina del Carnaval y diversas celebridades lanzaron flores al público, una tradición que nació en 1903 para celebrar la paz tras una guerra civil, transformando los combates en batallas de flores.
La reina de este año, Michelle Char Fernández, lideró el evento en su carroza Regina Imperatrix, resaltando la fuerza ancestral, el sonido de los tambores y la magia de una experiencia sensorial única en el continente.
Este año se destacó la apuesta por la sostenibilidad, utilizando materiales amigables con el medio ambiente en la construcción de las carrozas para reducir el uso de contaminantes derivados del petróleo.
«Gracias a esta visión, maestros artesanos se capacitaron en técnicas japonesas de modelado en cartón con el artista Tomoaki Hasegawa, aportando innovación y cuidado ecológico a nuestras obras de arte», concluyó la organización del Carnaval.






















