La estrella Bad Bunny subirá este viernes y sábado a la tarima del Allianz Parque, en São Paulo, con la meta de conquistar su mercado más difícil: el de Brasil.
Tras casi una década en la cima, Benito Antonio Martínez Ocasio llegará por primera vez a Brasil con su gira mundial “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, nombre de su último álbum, que sirve como prueba de fuego para medir su pegada real en cada territorio.
Aunque logró meter un sold out para sus conciertos en Brasil, con una asistencia de 45,000 personas por noche, la magnitud de su paso por ese país se queda corta frente a otros mercados latinos.
Con solo dos funciones limitadas a São Paulo, la ciudad más grande de Latinoamérica, la apuesta en Brasil contrasta con el fuerte despliegue en naciones como México, donde cerró ocho fechas; o España, donde agendó doce.
Incluso fuera de los países que hablan español, su paso por Brasil iguala en fechas a ciudades europeas menos grandes como Lisboa, en Portugal; o Milán, en Italia; o Arnhem, en Países Bajos; o Düsseldorf, en Alemania.
Brasil, la última plaza por coronar para Bad Bunny
Por cuarta ocasión, Bad Bunny se coronó el año pasado como el artista más escuchado en Spotify. Sus 19,800 millones de streams en la plataforma significan que prácticamente todo el mundo le ha dado play a sus temas al menos dos veces.
Su reciente álbum fue el más duro a nivel global, y gracias a este disco el puertorriqueño recuperó el trono que mantiene desde 2020, aunque en 2023 y 2024 la competencia estuvo fuerte con Taylor Swift.
Sin embargo, Brasil sigue siendo un reto para el fenómeno del Conejo Malo: mientras el mundo entero está a sus pies, los rankings locales de Spotify, que tiene 713 millones de usuarios, cerraron el año sin rastro del boricua en los primeros puestos.
Un mercado de alto nivel
Y es que Brasil no es cualquier plaza; es un gigante que tiene a un tercio de la población de América Latina y el Caribe, la región que Bad Bunny representa en los eventos más exclusivos, como será el show de medio tiempo del Super Bowl 2026.
Con 214 millones de habitantes, su cantidad de oyentes le gana incluso a mercados masivos como México o Japón, y casi el 90 % de los usuarios digitales en ese país consumen música activamente, según datos de Luminate sobre la industria del entretenimiento.
Pese a esto, la mayoría prefiere lo local. Brasil es el país latino con mayor consumo de música nacional: un 77 % de lo que escuchan es de sus propios artistas, comparado con el 66 % en Colombia y el 52 % en México.
Ese dominio musical no se queda ahí, también se exporta. Brasil se metió en el top 10 mundial de países exportadores de música, impulsado por el éxito global del DJ Alok.
La tierra de la samba y el sertanejo se planta como el gran desafío para Bad Bunny, quien debe demostrar que tiene los códigos para dominar el éxito en Brasil.























