¡Alerta Nacional! Apagón masivo sumió a República Dominicana en la oscuridad por más de cinco horas y desató el caos en el transporte.
El desastre eléctrico ocurrió a la 1:23 PM: Una avería crítica en la Subestación de San Pedro de Macorís, al manipular las cuchillas 138 kV SP-Cumayasa, fue el detonante.
¡La verdad al descubierto! Un grave error humano durante una maniobra provocó una perturbación devastadora que desestabilizó por completo el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), según el informe técnico.
El documento revela una falla imperdonable: ¡La subestación carece de protección diferencial de barras! De haberla tenido, la catástrofe eléctrica se habría evitado al instante, aislando la falla sin propagación.
En resumen, el colapso fue una combinación letal: una maniobra fallida en la Subestación SPMI, la alarmante falta de protección diferencial de barras y una descoordinación total entre las protecciones de generación, Esquema de Deslastre Automático de Carga (EDAC) y control de frecuencia, desatando desconexiones caóticas.
Con un 40% de la energía de fuentes renovables (ERNC), la inestabilidad del sistema eléctrico aumentó, lo que contribuyó a una pérdida masiva de sincronismo. ¿Un factor clave en el apagón?
Además, la escasez de personal técnico capacitado para maniobras de alta tensión, la ausencia de protocolos de entrenamiento y una supervisión operativa deficiente agravaron drásticamente la magnitud de esta crisis eléctrica.
La Recuperación: Una Odisea Eléctrica
¡Alerta Roja! La recuperación del sistema fue agónicamente lenta: a las 6:00 PM, el SENI apenas cubría el 25% de la demanda. ¿Las razones? Falta total de coordinación para el arranque en negro, personal insuficiente y una vergonzosa comunicación interinstitucional durante la emergencia.























