Para el cierre de 2026, diversos analistas proyectan una baja en las tasas de interés en República Dominicana a partir del segundo trimestre, lo que activará la demanda de préstamos bancarios. Por esta razón, miles de dominicanos buscarán financiamiento para comprar su primer carro, adquirir una vivienda, realizar estudios internacionales, invertir en sus negocios o consolidar deudas.
Sin embargo, ¿qué sucede si, al solicitar un préstamo o una tarjeta de crédito, el banco te rechaza sin darte una respuesta clara? Es normal que surjan dudas como: ¿por qué me negaron el crédito?, ¿tengo problemas en el buró?, ¿es un error del sistema? Esta falta de información empuja a muchos hacia los prestamistas informales, que ofrecen desembolsos rápidos pero con intereses abusivos y riesgos personales.
El experto en finanzas Jesús Geraldo Martínez explica que aquí es donde entra en vigor un pilar de la protección al usuario: el derecho exigible de saber exactamente por qué una entidad financiera rechazó tu solicitud.
En declaraciones para elDinero, Martínez recalca que los bancos y asociaciones de ahorros están obligados a entregar una justificación detallada ante cualquier negativa de crédito.
Señala que la normativa de la Superintendencia de Bancos (SB) es tajante: toda entidad debe comunicar al cliente, de forma transparente, los motivos reales por los cuales no califica para un producto financiero.
“El cliente no tiene que vivir en la incertidumbre. La ley exige que el rechazo se explique con precisión para que el usuario pueda corregir su perfil financiero y mejorar su puntuación en el buró de crédito”, afirma Martínez.
Esta política de transparencia está respaldada por el Instructivo de Aplicación del Reglamento de Protección al Usuario de ProUsuario, actualizado mediante la Circular SB: CSB-REG-202400007 en mayo de 2024. Según el consultor, este reglamento asegura un trato digno y prohíbe las respuestas evasivas por parte de las instituciones financieras.
Confidencialidad y Riesgo
No obstante, Martínez aclara que existen casos donde el banco mantiene cierta reserva, especialmente si el rechazo se vincula a políticas internas de riesgo o normativas internacionales de prevención de lavado de activos.
“Incluso en estos escenarios, el banco debe notificar que existen impedimentos regulatorios, sin dejar al solicitante a ciegas”, comenta el especialista.
Además, esta respuesta no puede ser solo de palabra. “La ley manda a que la comunicación sea por escrito, ya sea física o digital, usando el medio que el cliente autorizó al iniciar el trámite”, puntualiza Martínez, destacando que esto previene decisiones arbitrarias y fortalece la confianza en el sistema bancario dominicano.
¿Por qué te niegan el préstamo?
Entre las causas más frecuentes para el rechazo de una tarjeta o crédito, Martínez menciona el mal historial crediticio, el sobreendeudamiento, ingresos que no se pueden comprobar, inconsistencias en el origen del dinero o documentos incompletos.
“Lo más común es un historial negativo en el buró, ya sea por atrasos previos, cuentas en legal o deudas castigadas que disparan las alarmas de riesgo”, indica el economista.
A pesar de esto, Martínez sostiene que el derecho a la información en República Dominicana es innegociable.
“Toda negativa debe documentarse por escrito, de forma que el dominicano entienda su realidad financiera según el marco legal vigente”, concluye.
Consejos antes de ir al banco:
- Capacidad de pago. Asegúrate de que tus cuotas y gastos fijos no superen el 40% de lo que ganas al mes.
- Uso de tarjetas. Utiliza el crédito solo para lo que puedas pagar totalmente antes de tu fecha límite para no generar intereses.
- Presupuesto real. Crea un plan mensual que priorice el pago de tus compromisos financieros y ahorros.
- Ingresos extra. Si recibes bonos o doble sueldo, no los malgastes; úsalos para bajar el capital de tus deudas.
- Detectar fugas. Si el dinero no te alcanza, recorta los gastos hormiga que afectan tu liquidez inmediata.
- Busca asesoría. Antes de firmar, consulta con expertos para entender cuál es el producto financiero que realmente te conviene.






















