Entre el 2023 y 2024, la tasa de informalidad laboral en República Dominicana bajó un 1.2 %, descendiendo de un 50.8 % a un 49.6 %, mientras que el empleo formal subió al 50.4 %, según el último reporte de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).
A pesar de esta mejora, las estadísticas revelan que sectores como el comercio (27.1 %), la construcción (15.6 %), agricultura y ganadería (13.6 %), transporte (10.5 %), hoteles, bares y restaurantes (8.8 %) y otras industrias siguen siendo los principales motores del trabajo informal en el país.
La radiografía laboral indica que los trabajadores de 60 años en adelante (16.8 %) y los jóvenes de 15 a 24 años (13.8 %) son los más afectados por esta problemática, destacando que el mayor volumen de informalidad se concentra en personas con estudios secundarios.
En cuanto a los rangos de edad, los trabajadores de 40 a 59 años lideran la informalidad con un 37.8 %, mientras que el grupo de 25 a 39 años presenta una mayor estabilidad con un 43.3 % de formalización laboral.
Sobre el nivel académico, quienes completaron el bachillerato (secundaria) representan el 57.7 % de los informales, seguidos por aquellos con nivel primario (25.5 %), universitarios (11.9 %) y personas sin escolaridad (4.9 %).
El estudio de la ONE detalla que en el sector formal la participación masculina es de 52.1 % y la femenina de 47.9 %; sin embargo, en la informalidad, los hombres alcanzan un 69.9 % frente a un 30.4 % de las mujeres.
Situación del empleo doméstico
Pese a los esfuerzos para reducir la precariedad laboral en el mercado dominicano, el trabajo doméstico sigue siendo un reto crítico, donde el 93.4 % de las mujeres que se dedican a esta labor permanecen en la informalidad, frente al 6.6 % de los hombres.























