Los ministros de Finanzas del G7 mantienen este lunes una reunión de urgencia en la que podrían decidir liberar las reservas estratégicas de petróleo, para frenar el alza mundial en los precios de los combustibles derivada de la guerra en Oriente Medio.
En un encuentro por videoconferencia a partir de las 12H30 GMT, los ministros de las siete potencias económicas (Estados Unidos, Japón, Canadá, el Reino Unido, Francia, Alemania e Italia) intentarán pactar una solución ante la crisis energética a pesar de sus intereses divergentes.
En Bruselas, la Comisión Europea aseguró este lunes que no existe riesgo de un «desabastecimiento inminente de crudo en Europa».
«Todos los países deben disponer de reservas de emergencia para 90 días. Los Estados deberán informar a la Comisión cuando utilicen estas reservas. Hasta ahora, ningún país lo ha hecho», indicó una portavoz oficial.
Europa, Japón y Canadá están a la expectativa de las medidas que tome el gobierno de Estados Unidos.
Por el momento, el secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, planteó la posibilidad de levantar sanciones al petróleo ruso para aumentar la oferta global.
Los países asiáticos ya sufren el impacto en el precio de los hidrocarburos. Birmania y Bangladés anunciaron los primeros racionamientos.
El precio del petróleo se disparó un 30% este lunes, rozando los 120 dólares por barril en los mercados asiáticos, lo que provocó el desplome de las bolsas y encendió las alarmas por un fuerte golpe a la economía mundial.
La escalada de precios se moderó tras conocerse que el G7 intervendría las reservas estratégicas.
De camino a Chipre, el presidente francés Emmanuel Macron confirmó este lunes que se evalúa el uso de las reservas estratégicas como medida de choque.
Según el diario Financial Times, los líderes del G7 discutirán una liberación conjunta de barriles coordinada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
La AIE exige a sus treinta países miembros mantener reservas de petróleo para 90 días de importaciones, con el fin de amortiguar crisis como una guerra en Oriente Medio que afecte el suministro global.
Los mercados temen interrupciones en el suministro a través del estrecho de Ormuz, punto clave por donde pasa el 20% del petróleo y el gas natural licuado (GNL) del mundo, bloqueado desde hace varios días.
Irán respondió a ataques de Estados Unidos e Israel con drones y misiles contra territorio israelí e infraestructuras petroleras de sus vecinos del Golfo, donde operan bases militares estadounidenses.























