Las bolsas europeas han moderado considerablemente su caída este jueves tras la incertidumbre generada por el discurso del presidente de EE. UU., Donald Trump, sobre la tensión geopolítica entre Irán y Omán por el tráfico en el estrecho de Ormuz.
Al cierre, Londres fue la única plaza que terminó en verde, con una subida del 0,69 %. Las pérdidas fueron lideradas por Fráncfort con un 0,56 %, seguida de París con el 0,24 %, Milán con el 0,20 % y Madrid con el 0,14 %. El Euro Stoxx50, que mide a las empresas de mayor capitalización en Europa, cerró con un retroceso del 0,70 %.
Al otro lado del Atlántico, Wall Street moderó sus pérdidas y cerró con resultados mixtos. El Dow Jones de Industriales cayó un 0,13 % en una jornada marcada por el repunte del petróleo intermedio de Texas, que se disparó hasta los 111 dólares por barril.
Al finalizar la jornada en Nueva York, el Dow Jones perdió 61 puntos, situándose en 46.504; el S&P 500 avanzó un 0,11 % hasta los 6.582 enteros; y el tecnológico Nasdaq sumó un 0,18 %, alcanzando las 21.879 unidades.
La Bolsa de Nueva York cerró una sesión atípica, ya que los mercados permanecerán cerrados este viernes por festividad.
En el balance semanal, el mercado estadounidense mostró resiliencia: el Dow ganó un 1,18 %, el S&P 500 un 1,63 % y el Nasdaq un 2,2 %.
Los mercados abrieron con fuertes presiones por el encarecimiento del crudo, con subidas superiores al 8 % en el Brent y al 12 % en el WTI, tras el discurso de Trump donde no se fijó fecha para el fin del conflicto en Irán y se intensificó la retórica sobre posibles ataques militares.
Sin embargo, el optimismo regresó a Europa cerca del cierre tras informarse, según Bloomberg y la agencia IRNA, que el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó que Irán trabaja en un protocolo con Omán para garantizar la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.
El Brent cerró con un alza del 6,65 % a 107,89 dólares, mientras que el WTI se disparó cerca de un 12 %, cotizando a 111,96 dólares el barril.
Por otro lado, los activos refugio como el oro y la plata sufrieron caídas: el metal dorado cedió un 2,09 % a 4.661,6 dólares por onza, y la plata bajó un 5,14 % hasta los 71,96 dólares.
El euro se depreció un 0,33 % frente al dólar, alcanzando los 1,15, mientras que el bitcóin cayó un 2,09 %, situándose en los 66.751,9 dólares.
En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono alemán a diez años subió al 2,990 % y la del español al 3,470 %, dejando la prima de riesgo en 48,6 puntos básicos.























