El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, anunció ante la FAO que República Dominicana logra un hito histórico hacia la meta de Hambre Cero al 2028, presentando en Brasilia datos contundentes que muestran una reducción sin precedentes del hambre y la inseguridad alimentaria en el país.
Durante la 39.ª Conferencia Regional de la FAO, el funcionario destacó que gracias a la gestión del presidente Luis Abinader, RD alcanzó una disminución récord del 3.6%, bajando drásticamente desde el 8.7% reportado en 2019, posicionando a la nación como líder regional en la reducción sostenida de la subalimentación.
Quien tiene hambre no puede esperar. El combate contra la desnutrición exige voluntad política y ejecución real, tal como ocurre hoy en la República Dominicana bajo la visión del presidente Luis Abinader, quien ha priorizado el programa Hambre Cero al 2028 como un pilar del Gobierno, afirmó Espaillat.
Explicó que se han activado políticas públicas integrales en salud, educación y economía, conectadas con el Plan para la Soberanía y Seguridad Alimentaria 2026–2028, enfocadas en potenciar la producción nacional, estabilizar los precios de la canasta básica y ampliar las ayudas sociales para garantizar comida nutritiva a cada familia dominicana.
Detalló que el Gobierno dominicano ha fortalecido los programas para mejorar el presupuesto familiar y la producción del campo, implementando medidas clave contra la inflación de alimentos, tales como:
Aumento del 20 % al salario mínimo, fijación de un pago digno por jornada agrícola, alzas salariales de hasta el 30 % en turismo, compras directas a productores locales para el Desayuno Escolar y la expansión masiva de los Comedores Económicos, que subieron de 35 a 134 centros en todo el territorio nacional, precisó.
Resaltó como un triunfo de la soberanía alimentaria que el 89.6 % de los alimentos que consumen los dominicanos se produce en tierra propia, gracias al financiamiento a Tasa Cero del Banco Agrícola, subsidios a fertilizantes y créditos para tecnificar el campo, además de un Programa de Alimentación Escolar que beneficia a más de dos millones de estudiantes con productos frescos locales.
También destacó el impacto de la tarjeta Aliméntate, que llega a 1.5 millones de hogares, y el éxito de las ferias populares del INESPRE para bajar los precios y asegurar el acceso a los productos básicos.
Finalmente, agradeció el respaldo técnico de la FAO para fortalecer la seguridad alimentaria dominicana, las compras a pequeños productores y el modelo de alimentación escolar sostenible.























