La eficiencia en el uso del agua, a propósito del Día Mundial del Agua, es tendencia en la República Dominicana, especialmente en la agricultura, donde los retos del cambio climático y la necesidad de una producción sostenible exigen soluciones tecnológicas de alta precisión.
Entre las prácticas que marcan un antes y un después destaca el riego por goteo, la tecnología clave para optimizar cada gota directo a la raíz, eliminando pérdidas por evaporación. Al integrar el fertirriego, se potencia la absorción de nutrientes y se garantiza un desarrollo uniforme y rentable de los cultivos en el campo dominicano.
Además de ahorrar recursos, esta tecnificación inteligente permite tomar decisiones basadas en datos reales, apoyadas en el uso de estaciones meteorológicas y monitoreo constante de caudales, niveles freáticos y condiciones del suelo, elevando los estándares de la agroindustria local.
En el país, el Consorcio Azucarero Central (CAC), operador del Ingenio Barahona, lidera esta transformación digital en la región Sur. La empresa ha implementado una red de más de 270 pozos de observación, estaciones de aforo y sistemas de control que garantizan una gestión responsable del agua en sus operaciones agrícolas.
El CAC apostó por el riego por goteo desde 2014 y hoy cuenta con 2,000 hectáreas tecnificadas. Según los indicadores de la empresa, este avance tecnológico permite un ahorro superior al 30% en el consumo de agua comparado con los métodos tradicionales de riego por gravedad.
Los resultados en el campo dominicano son contundentes: la combinación de riego por goteo y fertirriego ha disparado la productividad cerca de un 40%, mejorando la salud del suelo y controlando la salinidad. Un caso de éxito es el Proyecto Aguacatico, que recuperó más de 860 hectáreas, logrando un aumento del 50% en la productividad y un ahorro récord de 2 millones de metros cúbicos de agua al año frente a sistemas convencionales.
“Mantenemos el compromiso de impulsar una producción agrícola cada vez más eficiente y sostenible, apoyada en el uso responsable de los recursos y en la incorporación de tecnologías que fortalezcan la productividad del campo”, expresó Gilberto Diaz del Consorcio Azucarero Central.
Este enfoque es vital para el desarrollo del Sur dominicano, donde la escasez hídrica exige fortalecer prácticas agrícolas inteligentes. La adopción de estas tecnologías de riego se consolida como la estrategia definitiva para potenciar la agropecuaria nacional asegurando la sostenibilidad y la gestión inteligente del agua.























