Dueños de colmados y microempresarios del país pegaron el grito al cielo contra la reciente resolución que extiende por 90 días la permanencia de grandes cadenas de supermercados en la Red de Abastecimiento Social (RAS), medida que califican como una “estocada mortal y abusiva” contra el comercio de barrio en RD.
El presidente de la Central Nacional de Detallistas Unidos, Ricardo Rosario, aseguró que la disposición profundiza un modelo de monopolio que concentra los fondos de los programas sociales en manos de poderosas cadenas, mientras miles de colmaderos que históricamente han sido el pulmón de los sectores populares quedan marginados y sin participación real.
“Nos están sacando del juego de manera silenciosa. Mientras los grandes supermercados acaparan las tarjetas Supérate y los subsidios, somos nosotros quienes damos la cara en los barrios, quienes conocemos a cada familia y quienes mantenemos la economía popular cuando el sistema falla”, expresó Rosario.
El vicepresidente de los Detallistas Unidos, Mariano Rivera, recordó que cuando las tarjetas presentan fallos o bloqueos tecnológicos, no son los grandes establecimientos los que ofrecen soluciones inmediatas al pueblo.
“Cuando la tarjeta no pasa, el beneficiario no va a un supermercado; va al colmado de la esquina. Somos nosotros quienes damos el fiao, quienes buscamos préstamos y quienes arriesgamos nuestro propio capital para que ningún dominicano se acueste sin cenar”, afirmó Rivera.
En tanto, el comerciante Julio Antonio Peguero sostuvo que la medida representa un peligro inminente para la estabilidad de miles de negocios familiares que generan empleos y dinamizan el comercio local.
“No queremos migajas; exigimos reglas claras y competencia justa. Esto no es un reclamo político, es un grito de supervivencia. Si esta resolución no se tumba, el pequeño comercio va a quebrar, llevándose consigo miles de empleos y el sustento de las familias dominicanas”, advirtió Peguero.
Los comerciantes hicieron un llamado urgente al presidente Luis Abinader para que intervenga y revise lo que consideran una política desigual que favorece de forma desproporcionada a los grandes comercios en perjuicio del colmadero dominicano.
Finalmente, no descartaron convocar protestas y piquetes en defensa del comercio de barrio si no se produce una revisión inmediata de la resolución, reiterando su disposición al diálogo bajo condiciones de verdadera equidad económica y participación en los programas de ayuda social.























