La candela en el Clásico Mundial de Béisbol subió de nivel tras el desaire del receptor estadounidense Cal Raleigh hacia Randy Arozarena, quien volvió a quedar con el puño al aire en el home plate.
Este incidente es el segundo capítulo consecutivo donde un catcher de USA le niega el saludo al patrullero en este evento, repitiendo el mismo show que armó Will Smith en 2023.
Lo que más picó en el ambiente fue que Raleigh y Arozarena son compañeros en los Marineros de Seattle en las Grandes Ligas, lo que hace el gesto más rastrero.
Tras el partido, que terminó con victoria de Estados Unidos 5-3 sobre México, Arozarena no se quedó con esa al ser cuestionado sobre la mala actitud de su colega.
El estelar de MLB soltó una descarga en lo que llamó «cuatro idiomas», enfocándose primero en la falta de códigos entre el jugador y su familia.
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«Lo primero que tiene que hacer es darle gracias a Dios que tiene buenos papás, que son bien educados», soltó Randy, contando que hace poco los padres de Raleigh lo abrazaron en el hotel, muy orgullosos de verlo.
Subiendo la temperatura de su reacción, la figura de la selección mexicana decidió responder con la jerga pesada de sus raíces.
«Se lo voy a decir a lo cubano: él lo que tiene que irse para la casa de la p», expresó con pique, para luego rematar con una frase de su país adoptivo: «Y a lo mexicano, que se vaya a la v».
Estas declaraciones han explotado las redes sociales, confirmando que la falta de ética de Raleigh hirió el orgullo del jugador.























