La actuación de los peloteros en el diamante es lo que se vive y se celebra al momento de alzar una corona, sin embargo, en ocasiones se obvian detalles que son cruciales en los deportes de equipo.
La novena que estuvo comandada por Ramón Santiago tuvo en sus filas integrantes que no necesariamente batearon, lanzaron, ni hicieron outs.
Santiago tuvo en sus filas, pilares que fueron determinantes para la gesta de la corona 18 de los Leones del Escogido: la química, el compañerismo en el camerino y el trabajo en equipo.
Alcides Escobar fue seleccionado como el Jugador Más Valioso de la épica Serie Final de la pelota dominicana (LIDOM), sin embargo, Santiago se encargó de destacar la increíble química que se vivió en la cueva roja.
El capataz escarlata además insistió en que un solo pelotero no fue el único héroe y sus jugadores lo confirman al relatar la magia que se vivió.
Erik González, quien se ha convertido en un referente dentro del equipo por su conexión con sus compañeros, realzó la increíble unión (koinonía) existente en un núcleo que lleva varias temporadas consolidado.
“La unión ha sido nuestro motor en todo este tiempo que llevamos como familia. A este grupo le queda mucho camino junto porque nos hemos compenetrado de maravilla”, afirmó González.

Junior Lake, que terminó segundo en las preferencias para el premio de Jugador Más Valioso de la final, fue uno de los peloteros claves en las dos primeras victorias y en el último partido fue quien impulsó la única vuelta del dramático encuentro contra los Toros del Este.
“Aquí lo que se vive es pura hermandad, cero envidia, ni egos. Nos apoyamos unos con otros y nadie se cree superior a nadie. El alma que se deja en el terreno de juego, es lo que habla.
Cuando un equipo está con el corazón en la cancha estas cosas son las que van a suceder, levantar campeonatos”, expresó Lake.
Sócrates Brito, el creador del icónico ¡ay, si picaba! por la jugada de la pasada final contra el Licey y ahora del viral ¡ay, si chocaba! por la atrapada para sellar la victoria de los Leones, resaltó la hazaña colectiva.
“Fue un trabajo en equipo increíble. Muchos nos daban por vencidos, pero nos unimos. Tenemos un núcleo sólido y un equipo con proyección para competir por los próximos años, por lo que tenemos que seguir unidos como una verdadera familia” afirmó Brito.
Esa magia que describen algunos de los principales peloteros del Escogido fue adoptada por los refuerzos seleccionados en el Draft de Reingreso para la postemporada.
Uno de esos peloteros que se entregó en cuerpo y alma a la causa de los Leones fue el receptor Michael de la Cruz, quien se sintió como en familia por el calor dado por sus compañeros y por toda la organización. “Me han tratado como si formase parte de este conjunto desde inicio de temporada.
Lo que se vive en este equipo es pura química. Aquí nadie señala a nadie y cuando se falla te impulsan a superarte en la próxima ocasión”, expresó De la Cruz, quien llegó procedente de los eternos rivales, los Tigres del Licey.
Lo mismo han afirmado los estelares de las Estrellas, Jefry Yan y Raimel Tapia, quienes se identificaron a plenitud con los rojos, ganándose el corazón de la fanaticada escarlata.
El Dato Clave
El Secreto Interno del Éxito: Los altos ejecutivos de los Leones del Escogido, Eduardo Najri y José Miguel Bonetti Du-Breil, resaltaron que los dos últimos títulos conquistados por la franquicia capitaleña son el fruto de un liderazgo excepcional dentro de la organización escarlata.























