El estelar lanzador dominicano Cristopher Sánchez demostró su jerarquía en las Grandes Ligas al liderar a los Phillies de Filadelfia en un dominante triunfo 5-2 sobre los Azulejos de Toronto, dejando claro que su nivel sigue siendo de élite.
Las cosas del pasado ya pasaron. Eso fue algo bonito que se vivió, pero hoy es un nuevo día, una nueva meta y un nuevo enfoque. El plan de hoy era simplemente salir allá afuera, atacar a los bateadores temprano y darle la oportunidad al equipo de conseguir esta primera victoria en la ruta, manifestó el orgullo de La Romana.
El zurdo quisqueyano conquistó su octava victoria de la campaña tras una labor magistral de siete entradas, permitiendo solo cuatro imparables, dos carreras y propinando 10 ponches a la ofensiva rival.
Con este recital de pitcheo, Sánchez elevó a 113 su total de abanicados, consolidando una impresionante efectividad de 1.54 y un WHIP de 1.06, números que lo colocan como uno de los lanzadores más dominantes de todo el béisbol de las Grandes Ligas.
El momento cumbre llegó en la sexta entrada cuando, ante el peligro de corredores en base, el criollo se creció ponchando de forma consecutiva a figuras como George Springer, Nathan Lukes y el estelar Vladimir Guerrero Jr. para retirar el inning sin daños.
Cuando se me embasa alguien, mi intensidad sube porque detesto que me anoten o dejarle situaciones difíciles al bullpen. En ese sexto inning me concentré el doble. Sabía a quiénes me estaba enfrentando en la parte alta de ese lineup, así que confié en mis pitcheos, ataqué abajo y gracias a Dios pudimos ejecutar los lanzamientos para salir del hoyo con esos tres ponches, describió el as de los Phillies.
Para concretar su undécima salida de calidad, el dominicano utilizó con maestría su devastador cambio de velocidad y un sinker preciso que anuló la capacidad de contacto de los bates de Toronto.
El cambio estuvo ahí toda la noche, cayendo donde queríamos y manteniéndolos fuera de paso. Cuando puedo combinar el sinker adentro y usar el cambio en la zona baja, se les hace bien difícil hacer contacto sólido. Me sentí con mucha fuerza y el comando estuvo donde tenía que estar, relató el lanzador.
Sánchez resaltó la importancia del apoyo recibido por sus compañeros, destacando que el respaldo ofensivo le permitió trabajar con mayor soltura y agresividad en la lomita.
Los muchachos hicieron un tremendo trabajo a la defensa hoy. Adolis García nos dio esa ventaja temprano con el jonrón y eso a uno como pitcher le da un respiro enorme para trabajar con más agresividad, concluyó el lanzador dominicano.























