Scottdale, Arizona, EE.UU. — El fenómeno japonés Roki Sasaki tuvo un amargo estreno en los entrenamientos de primavera, tras permitir tres carreras y tres imparables, además de otorgar dos boletos en apenas una entrada y un tercio de labor frente a los Diamondbacks de Arizona, luciendo descontrolado en su primera salida con los Dodgers de Los Ángeles.
El lanzador nipón, de recta meteórica, busca sellar su puesto en la rotación tras una actuación estelar como relevista en la postemporada pasada, donde fue clave para que los Dodgers ganaran su segunda Serie Mundial consecutiva.
Sasaki soltó fuego el miércoles —ponchó a tres—, pero apenas 17 de sus 36 pitcheos cayeron en la zona de strike.
Sasaki permitió un metrallazo al primer bate Geraldo Perdomo, y Tim Tawa negoció boleto. Con un out, Nolan Arenado conectó un doblete de línea al jardín izquierdo que remolcó a Perdomo. El venezolano Ildemaro Vargas castigó con otro doble, que impulsó a Tawa y Arenado para poner la pizarra 3-0.
Tras una visita al montículo del coach de pitcheo Mark Prior, Sasaki abanicó a Jordan Lawlar y Ryan Waldschmidt para terminar el episodio.
Sasaki ponchó a Druw Jones abriendo la segunda, luego dio boleto a Aramis Garcia y fue sacado del juego. Su recta alcanzó una máxima de 98,6 mph.
El espigado serpentinero de 24 años llegó con cartel de súper prospecto en 2025, pero su accionar fue limitado en la temporada regular, terminando con 1-1 y efectividad de 4,46 en 36 entradas y un tercio de altas y bajas. Vio acción en 10 juegos, abrió ocho, y se perdió más de cuatro meses por una lesión en el hombro derecho.
Sasaki retornó en septiembre y se transformó en una pieza de lujo del bullpen en la postemporada, permitiendo apenas una carrera limpia en 10 entradas y dos tercios, sumando tres salvamentos.
Sasaki firmó un pacto de ligas menores con un bono de 6,5 millones de dólares el pasado invierno, convirtiéndose en el 13er jugador japonés en vestir la camiseta de la franquicia.























