La calma nocturna de Villa Vásquez estalló en caos este domingo, cuando operativos policiales en centros de diversión desataron una revuelta popular, dejando calles en llamas, fuertes enfrentamientos y heridos leves.
La tensión escaló tras el allanamiento simultáneo de agentes del COBA (Control de Bebidas Alcohólicas) a dos populares bares y discotecas: Pino Súper Fría y Addiktion VIP, situados a poca distancia entre sí.
Testigos afirman que el despliegue policial incluyó el uso de bombas lacrimógenas, generando pánico entre decenas de personas presentes.
Indignados por las acciones de los agentes, la comunidad se volcó a las calles, quemando neumáticos y arrojando escombros, paralizando el tránsito y creando caos total. La revuelta fue reprimida con disparos de perdigones, dejando varios manifestantes con heridas leves.
El alcalde de Villa Vásquez, Henry Castro, condenó enérgicamente los operativos policiales, asegurando que los negocios operaban dentro del horario legal permitido. A su juicio, las medidas de las autoridades fueron excesivas y alteraron el orden público en la comunidad.
Hasta el momento, las autoridades mantienen un silencio oficial sobre las causas que desencadenaron los allanamientos, mientras la ciudadanía demanda claridad, transparencia y respeto a los espacios de diversión del municipio.
Comerciantes afectados y clientes presentes exigen un balance justo entre el control del orden público y el respeto a las actividades comerciales y la vida social del municipio.























