EXCLUSIVA: Merlín Rodríguez Jiménez, conocido como Brayan, ofreció impactantes detalles sobre la trágica madrugada del 26 de diciembre de 2025, cuando la joven Perla Jokasta Santos Pacheco perdió la vida tras un disparo mortal en el sector Los Guandules del Distrito Nacional, Santo Domingo.
Rodríguez Jiménez, un joven motorista de delivery sin antecedentes penales, era el conductor de la motocicleta en la que se desplazaba la víctima Perla Jokasta al fatídico momento del suceso.
Brayan, residente en la zona de La Ciénaga y con estudios hasta cuarto de bachillerato, relató en su entrevista ante la fiscal Samanta Maldonado Pérez que el recorrido mortal comenzó cerca de las 2:10 a. m. en el establecimiento «La Chercha I», también en La Ciénaga.
En la motocicleta Suzuki color rojo viajaban tres personas: Merlín (quien manejaba), Lisaury (en el medio) y la fallecida Perla Yokasta (en la parte trasera).
Luego de compartir un rato, el grupo salió buscando gasolina, pero encontraron varias estaciones de servicio cerradas, lo que los llevó a la famosa «bomba de la 17».
Al transitar por la transitada avenida Francisco del Rosario Sánchez, cerca de un establecimiento de pica pollo, Brayan relató haber visto el «celaje» de una persona, seguido inmediatamente por una detonación que cambiaría todo.
«Yo inmediatamente lo que hago es que acelero la motocicleta; en eso Lisaury me dice que me detenga, que le habían dado a su prima Perla Yokasta», reveló Brayan a la fiscal del Departamento de Investigaciones de Crímenes y Delitos Contra Las Personas (Homicidios), en una declaración clave.
El testigo Brayan explicó que se detuvo cerca de la estación del Metro en Gualey y regresó de inmediato al lugar del fatal disparo. Al llegar, encontró a Perla Yokasta ya tendida en el pavimento. Según su testimonio, agentes policiales ya estaban en la escena del crimen y restringieron el acceso al cuerpo de la joven.
«La encontramos tirada en el pavimento y unos policías estaban ahí con ella, quienes no permitieron que nos acercáramos», detalló Brayan, explicando que, ante la imposibilidad de auxiliarla, decidió ir a la casa de los familiares de Perla Yokasta para dar la terrible noticia.
UN SOLO DISPARO MORTAL
Brayan aseguró firmemente haber escuchado únicamente una detonación de arma de fuego y que, según su conocimiento, Perla Yokasta no tenía problemas con nadie, lo que profundiza el misterio de este crimen.
Debido a la rapidez del suceso y la oscuridad de la madrugada, el testigo Brayan manifestó que le fue imposible identificar a la persona que realizó el disparo que acabó con la vida de Perla Yokasta.























