Durante el acto de ofrenda floral realizado en el Altar de la Patria, representantes de la Unión Nacional de Maestros Pensionados y Jubilados (Unamapej) liderados por su presidente Félix Rodríguez, al estallar contra los «descuentos abusivos», denunciaron que el Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (Inabima) está violentando la ley 451-08.
Al referirse a la crisis, Rodríguez afirmó que “el Estado nos tira al olvido cuando nos pensionamos o nos jubilamos”.
Según denunció, se está aplicando un 3 % por concepto de seguro de sobrevivencia, cuando la ley manda un porcentaje menor.
“La ley dice que por discapacidad y sobrevivencia se debe descontar un 1 %, pero Inabima le resuelve el problema al Gobierno dándonos un golpe al bolsillo”, expresó.
Indicó que un calvario similar ocurre con el seguro médico, el cual, según explicó Rodríguez, debe ser asumido “neto” por los maestros una vez pasan al retiro.
Ante este atropello, Unamapej y otras organizaciones aliadas mantienen un pie de lucha para que se respete el marco legal.
“Estamos en pie de guerra para que el Consejo de Directores de Inabima entienda que no puede estar por encima de la ley”, sostuvo, al tiempo que aseguró que la resolución 04-2023 “está pisoteando el ordenamiento jurídico”.
Asimismo, señaló que el seguro de sobrevivencia es una estafa desde su origen, ya que no contempla los casos de maestros envejecientes que no cuentan con familiares beneficiarios.
“Se nos obliga a pagar un seguro aun cuando nadie se va a beneficiar”, dijo.
En cuanto a las jornadas de protesta, confirmó que las manifestaciones continúan.
“Estamos organizando un plan de lucha. El plan está en desarrollo”, explicó, aclarando que la actividad patriótica también sirvió para alertar a la opinión pública. “Es urgente que Inabima escuche el clamor de casi 40 mil maestros que son víctimas de una injusticia”, dijo Rodríguez.
Sobre la precaria economía del sector, indicó que algunos pensionados reciben apenas 29 mil pesos mensuales, sueldos de miseria que resultan insuficientes, ya que aseguró es una miseria que no rinde porque “todo se va en medicinas”, expresó al señalar que muchos superan los 60 y 70 años de edad.
Remarcó la exigencia de un aumento salarial digno. “Necesitamos que el sueldo mínimo para un jubilado sea de 50 mil pesos y eso se lo hemos exigido al Gobierno, pero no hay forma de que el Estado entienda que los maestros merecemos vivir con dignidad y respeto”.






















